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ACTUALIDAD DENTAL

Resuelve tus dudas sobre técnicas y tratamientos dentales de la mano del internacionalmente reconocido Dr. Alberto Meriñán Sebastián.







Existen nutrientes cuya participación en la formación y salud de los dientes y las encías es fundamental. Entre ellos se encuentran: calcio, fósforo, flúor, las vitaminas D, y las del grupo B, indispensables en la dieta a todas las edades si queremos conseguir y mantener una boca sana y una sonrisa bonita.
EL CALCIO
El calcio es un elemento imprescindible en la formación de los huesos y los dientes. El 99% del calcio existente en nuestro cuerpo se encuentra en ellos. El 1% restante está en la sangre  y en el tejido adiposo.
El calcio es necesario para la transmisión de los impulsos nerviosos, para la contracción muscular, para la coagulación de la sangre y para el funcionamiento del corazón y el mantenimiento de la presión arterial. Además, previene la formación de tumores de colon y la formación de cálculos renales.
Si no se ingiere una cantidad suficiente, el organismo se ve obligado a extraerlo de los huesos para asegurar este 1%. Con ello, los huesos se debilitan por lo que, no solo se favorece la aparición de la osteoporosis, sino también de enfermedad periodontal.
El hueso que acusa antes la pérdida de calcio es la mandíbula (especialmente el hueso
alveolar, que es el que soporta al diente). Por ello, el diente pierde su soporte y aumenta su movilidad.
Al aumentar el consumo de calcio se han encontrado mejoras en los procesos inflamatorios y en la movilidad dental. Por esto es especialmente conveniente aumentar el aporte de calcio en personas que sufren enfermedad periodontal.
Dónde se encuentra: principalmente en la leche y sus derivados. El aporte óptimo de calcio se consigue con unos cinco o seis vasos de leche, tanto entera como desnatada, cinco o seis yogurt o unos 150 gr. de queso en porciones, manchego o de bola.
Hay otros alimentos que contienen calcio como los cereales, las verduras u hortalizas de color verde oscuro, las nueces, las habichuelas y el pescado pequeño que pueda comerse con espinas como sardinillas o boqueroncillos.
EL FÓSFORO
El fósforo es el segundo mineral más abundante del organismo (1%). Su metabolismo está muy relacionado con el del calcio. Junto a este, constituye la estructura de los huesos y los dientes. Entre otras funciones, contribuye a mantener la actividad del sistema muscular y el equilibrio ácido-base del organismo.
Dónde se encuentra: en alimentos de origen animal como la leche y sus derivados, los huevos, el pescado y también en alimentos de origen vegetal como las legumbres, las nueces o los calabacines.
EL FLÚOR
El flúor en su forma elemental es un gas y está dentro del grupo de los halógenos. Es el más electronegativo de todos los elementos, por lo que tiene una gran reactividad. Por ello, en la naturaleza se encuentra frecuentemente asociado con otros elementos como el calcio.
El flúor tomado por vía oral es especialmente útil en las etapas de la vida en las que se están formando los dientes. La acción del flúor refuerza la estructura del esmalte dental, protege contra la caries y remineraliza el esmalte. Pero un exceso de dosis puede alterar la estructura dental provocando lo que se conoce como fluorosis.
Dónde se encentra: en el té y en otros alimentos de origen vegetal como tomates, judías, lentejas, cerezas, patatas. En animales, lo encontramos en la caballa, sardina, hígado de vaca, pescados frescos, etc.
LA VITAMINA D
La vitamina D tiene una importante función en el mantenimiento de la salud ósea y dental, ya que facilita la absorción de calcio y fósforo, los cuales son necesarios para tener huesos y dientes sanos, y para mantener en buen estado nuestro sistema nervioso. Además, mantiene los niveles adecuados de calcio en sangre.
Dónde se encuentra: en el pescado azul, aceite de hígado de pescado, margarina, huevos, leche y productos lácteos. Una parte de esta vitamina se forma en la piel por acción de los rayos solares, de ahí la importancia de exponernos al sol moderado, sobre todo los niños (están en época de formación dental y ósea) y los ancianos (disminuye la capacidad de absorción digestiva de la vitamina D aportada por los alimentos).
LA VITAMINA C
La vitamina C, además de intervenir en la formación de glóbulos rojos, favorece la absorción del hierro, aumenta la resistencia a las infecciones y tiene una acción antioxidante o antienvejecimiento.
Además, la vitamina C tiene un papel importante labor en el desarrollo y mantenimiento de la salud de dientes y encías. Interviene en la síntesis de colágeno de las encías y del resto del organismo. El colágeno es necesario en la formación de la piel, músculos, vasos, órganos internos, etc. y su función es fundamental en los procesos de reparación y cicatrización de estos tejidos.
Además, interviene en la formación de cartílago, tendones, huesos y dientes, favoreciendo la adecuada formación de material osteoide y la función de los osteoblastos. Por otro lado, la vitamina C protege la integridad de los vasos sanguíneos, manteniendo su adecuada permeabilidad, con lo que a nivel del periodonto protege de los ataques bacterianos.
Por todo ello, el déficit de vitamina C produce una menor resistencia a las infecciones y una alteración en la cicatrización de las heridas que se hace más lenta.
Si el déficit es pronunciado, se producen síntomas como tumefacción y hemorragia de las encías y facilidad para que salgan hematomas con golpes mínimos.
Si progresa, se producen pérdidas dentarias. Estos son los síntomas característicos del escorbuto. Esta enfermedad era frecuente en los marineros que se embarcaban largas temporadas sin consumir fruta fresca.
Dónde se encuentra: en las frutas conocidas como cítricos (naranja, limón, mandarina, pomelo, etc.), kiwi, soja fresca, tomates, pimiento verde, lechuga, patata, coliflor, etc.
LA VITAMINA A
La vitamina A es una vitamina liposoluble fundamental para el buen estado dela piel y las mucosas e interviene en la función de la visión. Es importante para el desarrollo del sistema nervioso y la formación de hormonas sexuales.
Además, interviene en la formación y desarrollo de los huesos y los dientes, previene las infecciones y tiene función antioxidante y anticancerígena.
Su déficit produce alteración de la estructura de huesos y dientes y resecamiento de las mucosas con lo que aumenta la predisposición a caries e infecciones.
Dónde se encuentra: en alimentos de origen animal (en forma de retinol) como pescado azul, hígado, yema de huevo, mantequilla, queso, leche entera o enriquecida. También se encuentra en alimentos de origen vegetal (en forma de betacaroteno) como albaricoque, melón, zanahoria, mango, melocotón, espinacas, coles de Bruselas, tomate, nísperos, etc.
VITAMINA (Grupo B)
– Vitamina B2
La vitamina B2 o Riboflavina tiene varias funciones, como la participación en la formación de anticuerpos y glóbulos rojo y el mantenimiento de una piel y unas mucosas sanas. Su déficit produce glositis (inflamaciones de la lengua),estomatitis angular (fisuras o grietas en la piel que se irradian desde los ángulos de la boca y a veces hasta la mucosa bucal) y queilosis de los labios (fisuras dolorosas en los labios superior e inferior).
Dónde se encuentra. Son fuentes de vitamina B2 la leche, queso, huevos, hígado, legumbres, vegetales verdes y levadura de cerveza.
– Niacina
Tiene varias funciones en el organismo entre las que se encuentran un papel fundamental en el funcionamiento del sistema nervioso y en la síntesis de hormonas sexuales. Pero además mantiene la salud de la piel.
Parece ser que tiene un papel importante en la prevención de la periodontitis. Su administración mejora las glosistis (inflamación de la lengua) y lengua atrófica (la superficie de la lengua se ve alisada, generalmente enrojecida, carece de las papilas normales y puede ser dolorosa).
Dónde se encuentra: en el hígado, carnes magras, cereales, legumbres y levadura de cerveza.
– Vitamina B12
La vitamina B12 o cianocobalamina tiene importantes funciones en el organismo como la participación en la maduración de glóbulos rojos, en la absorción de hierro, en la estructura del sistema nervioso y en la síntesis de ADN.
Parece ser que corregir los déficit de vitamina B12 mejora las periodontitis.
Dónde se encuentra: en carnes, vísceras, huevos, pescados y productos lácteos. Esta vitamina no está presente en alimentos de origen vegetal, por lo que falta en regímenes vegetarianos estrictos.
 
 
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Dientes
Muchos odontólogos nos sorprenden con opiniones que a simple vista parecen lo contrario de lo que pensamos y por eso en este post queremos desmentir y reafirmar algunos mitos sobre salud dental:
Comer mucho pan de molde no es recomendable ya que es muy rico en almidón y se puede adherir al diente. De esta forma contribuimos a la formación de placa dental. Tras su ingesta, deberíamos tener una buena higiene dental.
Hacer demasiados esfuerzos deportivos es negativo ya que sin darnos cuenta apretamos los dientes, la boca se reseca y producimos menos saliva, con lo que nuestro esmalte puede estar menos protegido y el desgaste de nuestras piezas puede ser mayor de lo aconsejable.
No es recomendable tomar mucha agua con gas, ya que disuelve el esmalte debido al ácido carbónico.
Cepillarse los dientes nada más comer puede perjudicarnos ya que sorprendentemente, debemos esperar unos 20 minutos para poder cepillarnos lo dientes después de comer ya que los ácidos de la comida se concentran en la boca durante ese tiempo y los restregamos contra los dientes, perjudicándolos seriamente.

Y ahora, ¿quieres saber cuáles son los hábitos buenos? Asómbrate…

Si bebes vino tinto, en concreto dos copitas al día, atacas directamente a las bacterias de la boca y previenes  la caries. El vino contiene polifenoles, antioxidantes naturales que disminuyen y retrasan la formación de placa dental. Pero ojo, siempre que se tome con moderación y dependiendo de la edad.
El agua del grifo, si es potable por supuesto, protege tus dientes gracias a que tiene niveles de fluoruro más elevados que el agua embotellada.
Aunque no se escuchen muchas cosas buenas sobre los endulzantes artificiales, el chiche sin azúcaren cuestiones de salud oral sí que es positivo, ya que el xilitol es un sustituto del azúcar que se encuentra en chicles y ataca la placa bacteriana. Además, el chicle elimina mecánicamente la placa y las bacterias de los dientes. En caso de no poder cepillar los dientes, los chicles sin azúcar nos ayudan a mantener una mejor higiene bucal.
Y por último, comer chocolate es también beneficioso para la dentadura. Si necesitamos comer dulce, es el más recomendable. Investigadores japoneses averiguaron que la parte del grano del cacao de la que se extrae el chocolate posee elementos antibacterianos que podrían evitar la aparición de caries.
 
 
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En el ámbito de la salud bucodental son muchos los mitos sin peso científico que se pueden oír habitualmente en la consulta del dentista. Se trata de creencias que forman parte del sistema de creencias alrededor de la salud tradicional. La gran mayoría son falsos, aunque con matices:

  1. Masticar chicle después de la comida puede sustituir el cepillado de dientes.
    Falso. En ningún caso masticar chicle sustituye al cepillado, sin embargo, ante la imposibilidad de hacerlo, el uso de chicles sin azúcar contribuye a aumentar el pH de la boca y con ello a reducir considerablemente el riesgo de caries.
  2. Comer manzana verde limpia los dientes.
    Falso. Comer fruta y verdura diariamente favorece una vida saludable, pero consumir manzana verde ácida después de una ingesta que incluya azúcares no protege sino lo contrario, favorece una disminución del pH del medio bucal lo que aumenta el riesgo de caries.
  3. Cuanto más pica la pasta de dientes, más efectiva es.
    Falso. La pasta de dientes no debe picar, el uso de agentes excesivamente fuertes puede dañar las mucosas. Una pasta con la concentración de flúor y agentes antiplaca adecuados no tiene por qué ser irritante.
  4. Es normal que sangren las encías con el cepillado.
    Falso. El sangrado suele ser consecuencia de un proceso inflamatorio, muestra de que nuestro organismo lucha contra algo. Debe ser considerado una señal de alarma.
  5. El bicarbonato siempre se ha utilizado para blanquear los dientes y no hace ningún daño.
    Falso. Su uso excesivo o inadecuado puede afectar negativamente al esmalte. Si quieres blanquear los dientes, tu dentista te recomendará el tratamiento más apropiado para tu caso.
  6. Las limpiezas dentales son agresivas para el esmalte de los dientes.
    Falso. Las limpiezas dentales son una de las armas terapéuticas fundamentales en el mantenimiento de la salud oral. Una técnica adecuada no daña el esmalte.
  7. El mal aliento o halitosis solo es un síntoma de problemas gastrointestinales.
    Falso. Alrededor del 80% de los problemas de mal sabor de boca u olor de boca están directamente relacionados con ella. Problemas de encías o la ausencia de cepillado lingual pueden ser algunas de sus causas.
  8. Es normal perder dientes con la edad.
    Falso. La pérdida de dientes es evitable. La prevención y un mantenimiento adecuado sostenido en el tiempo permiten asegurar su existencia. No hay nada mejor funcionalmente que unos dientes sanos.
  9. Las muelas del juicio no sirven para nada, es mejor quitarlas.
    Falso. Unas muelas del juicio funcionales o que permanezcan en el interior sin dar sintomatología no tienen por qué extraerse.
  10. Los dientes de leche no tienen caries.
    Falso. Los dientes de leche pueden tener caries y además progresan más rápido que en los dientes permanentes.
  11. Una vez que te ponen los implantes, te olvidas.
    Falso. Los implantes dentales exigen un cuidado y mantenimiento rigurosos y no deben considerarse como si fuesen dientes. Se defienden mucho peor ante las infecciones.

Fuente: muysaludable.sanitas.es
 
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Nos exponemos a hasta 12,5 veces el límite permitido de esta sustancia que altera las hormonas. Sepa en qué productos está presente:

Su pasta de dientes tiene triclosán. Y los productos de limpieza del hogar, el desodorante, los artículos de belleza y el colutorio. Se trata de un potente compuesto químico usado como conservante que nos protege de infecciones bacterianas, por un lado, pero puede resultar dañino para nuestra salud y el medio ambiente, por el otro. De hecho, se encuentra actualmente en el punto de mira del Comité Científico para la Seguridad del Consumidor de la Comisión Europea (SCCS) y de la Administración de Alimentos y Medicamentos de Estados Unidos (FDA).
¿Puede envenenarme el dentífrico? La concentración máxima de este químico permitida por la Unión Europea es del 0,3% para la pasta de dientes y otros productos cosméticos (jabones de manos, desodorantes —no aerosoles—, jabones corporales y geles de ducha, polvos compactos, maquillajes, productos para la higiene de uñas previos a la aplicación de uñas artificiales), y del 0,2% para los enjuagues bucales. Se trata de medidas que, al menos en la evidencia actual, se considera seguras para la salud.
Y aquí llegamos a la polémica: esta sustancia química se acumula hasta superar con creces los niveles recomendados. Así lo alerta un estudio elaborado por químicos ambientales de la Universidad de Massachussets Amherst, y publicado en Environmental Science & Technology en octubre: la acumulación de triclosán en las cerdas cepillos de dientes puede llegar a multiplicar por 7 y hasta por 12,5 veces la dosis habitual a la que nos exponemos con el uso diario de un dentífrico con este ingrediente.

Puede alterar la tiroides y los estrógenos

Pero no solo eso: la exposición al triclosán persiste a las dos semanas de haber cambiado a un dentífrico sin esta sustancia. Los autores de la investigación subrayan que la exposición prolongada al trclosán puede alterar las hormonas.
De momento, no está claro que suponga un peligro para la salud, pero tampoco lo contrario. «En la actualidad los estudios son insuficientes», explica Isabel Vicent, farmacéutica comunitaria de Valencia. «Hay investigaciones en animales que demuestran que la exposición a elevadas dosis de este químico provoca una disminución en los niveles de ciertas hormonas tiroideas, responsables de regular el metabolismo, pero falta confirmarlo en humanos, teniendo en cuenta que no ingerimos altas dosis de triclosán durante un corto periodo de tiempo [como ocurre en los experimentos con animales], sino dosis bajas durante un tiempo continuado. Se necesitan estudios en humanos que reproduzcan de forma fiel las condiciones reales del uso de triclosán».
En estudios biológicos, se ha encontrado que el triclosán tiene actividad como disruptor endocrino. «Actúa sobre sistemas hormonales, especialmente sobre los estrógenos, que son las hormonas femeninas (aunque también están en los individuos del sexo masculino)», apunta el químico Bernardo Herradón, investigador científico en el Instituto de Química Orgánica General (IQOG) del CSIC. Y añade: «Desde el punto de vista estructural, encontrar esta actividad no es sorprendente, ya que el triclosán tiene las características de sustancias estrógenas».
Los investigadores de Massachussets alertan además de que esta sustancia puede acabar en el medio ambiente si se desechan los cepillos de dientes contaminados. A lo que Vicent añade: «Otros estudios apuntan la posibilidad de que su uso podría contribuir a la aparición de resistencia a antibióticos y tener un impacto negativo sobre el medio ambiente acuático».
«El estudio habla de la acumulación de triclosán en los cepillos de dientes debido a su uso continuado y a una falta de limpieza adecuada», matiza. Aún así, «en la farmacia podrán asesorarnos sobre pastas de dientes y colutorios libres de triclosán para utilizar hasta que se disipen las dudas sobre este molécula».

Si puede ser peligroso, ¿por qué se usa?

El triclosán se ha utilizado como conservante en productos cosméticos por sus propiedades antibacterianas para impedir el deterioro del producto. «En la pasta de dientes, ha demostrado ser efectivo para reducir la placa bacteriana, la gingivitis y el sangrado de encías. Estas características también justifican su uso en colutorios con tales fines», indica esta farmacéutica.
En efecto, un metaanálisis de 2015 publicado en International Journal of Dental Hygiene confirmaba la mayor eficacia de las pastas de dientes con triclosánfrente a las de flúor convencional en la reducción de placa y de gingivitis. SU propiedad más importante corresponde a su acción como agente antimicrobiano, por lo que puede usarse para tratar o prevenir enfermedades causadas por bacterias y otros microorganismos.
«Se puede considerar un fármaco, pero su uso principal es como aditivo en algunos cosméticos por su función de biocida —que neutraliza la acción de cualquier organismo nocivo para el hombre— y bacteriostático —que impide la reproducción de las bacterias—, evitando infecciones frecuentes en intervenciones dentales o por un mal cuidado de la dentadura», describe el químico Bernardo Herradón.

Qué pasa cada vez que eliminamos un conservante

No solo en Europa existen restricciones al triclosán. «En Estados Unidos, la FDA ha revisado recientemente el uso de esta sustancia y sus consecuencias y ha solicitado la realización de estudios científicos exhaustivos sobre este y otros 23 ingredientes utilizados de forma habitual como antisépticos en productos para la higiene bucal», recuerda Vicent.
«El reglamento se modifica a medida que se averiguan datos nuevos sobre los ingredientes», explica el químico Justo Giner, profesor de la Universidad Internacional de La Rioja y en la Universidad Isabel I. «Hay componentes que hoy están permitidos pero que podrían prohibirse en el futuro si se demuestra que son un riesgo para la salud».
Pero estas prohibiiones encierran también un riesgo: «Aunque es cierto que existen alternativas, la lista de conservantes no es demasiado amplia y cada vez se está acortando más, con lo que no es conveniente eliminar otro conservante de la lista positiva. Si restringimos el número de conservantes permitidos sin un buen motivo, y usamos siempre los mismos, se acabará generando resistencia microbiana a estos, y aumentará el número de reacciones alérgicas a los conservantes usados».

¿Cuánto es mucho triclosán?

Pero, ¿debe ser motivo de preocupación la presencia del triclosán en nuestra pasta de dientes? Aunque su uso se considera seguro para la salud según la evidencia actual, el debate surge no obstante por su uso abusivo, por la exposición acumulada al usar diferentes productos cotidianos con triclosán al mismo tiempo.
“Es necesario reflexionar si es necesaria la presencia de triclosán en todos estos productos y si existen alternativas más seguras, que no representen ningún riesgo para los seres humanos o los ecosistemas. Al usar estos productos con triclosán, este se absorbe por la piel, mucosas, ingestión y posiblemente también por inhalación», advierte el químico Giner.
Y añade: «Es la sobreexposición al triclosán lo que lleva a considerar un posible riesgo de lesiones por contacto a largo plazo, algo que aún se desconoce en estudios clínicos. El uso de triclosán es tan común que es posible detectar su presencia en humanos —en muestras de sangre, orina y leche materna—, por lo que es motivo de preocupación y merece un mayor estudio, no hay suficiente evidencia que demuestre la seguridad de su uso diario a largo plazo”.

Fíjese si su producto se vende como «acción total»

La clave está en usar la pasta de dientes con triclosán solo cuando sea necesaria con prescripción del médico o el odontólogo, y dejarla cuando se haya pasado la infección o el riesgo de tenerla. «Un consejo es que solo se use una pasta de dientes con esta sustancia —o un colutorio, ya que en España se usan muchos colutorios y algunos contienen triclosán o clorhexidina (otro bactericida con efectos similares)— cuando sea necesario, en la mínima cantidad y en el tiempo más corto posible”, recomienda Herradón.
Tras revisar las pastas de dientes que usa habitualmente, Herradón confiesa que no tiene ninguna que contenga triclosán. «He buscado en Internet la composición de pastas de dientes de los fabricantes más importantes y la mayoría de sus productos no contienen triclosán. Sólo contienen triclosán las que están etiquetadas como ‘acción total’ o similares y contienen alrededor del 0,3%, que, si no se ingiere, no supone un peligro para la salud (siempre sin abusar). En Estados Unidos y en el Reino Unido se usan muchas pastas de dientes ‘acción total’ y por eso el artículo de Environmental Science & Technology ha tenido tanta repercusión. En España no es un gran problema», concluye este químico.
 
Fuente: elpais.com
 
 
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