Blog DeltaDent

ACTUALIDAD DENTAL

Resuelve tus dudas sobre técnicas y tratamientos dentales de la mano del internacionalmente reconocido Dr. Alberto Meriñán Sebastián.







La salud de los nuestros es lo que más nos importa, y más si es sobre los pequeños de la casa. Es habitual, hacerse preguntas y querer lo mejor para nuestros hijos, y en relación a su salud dental, es muy importante llevar un control y tener una serie de puntos claros para que no haya sorpresas indeseadas. Estas son algunas de las preguntas más comunes a la hora de intentar cuidar la sonrisa de los más pequeños, a las que hoy intentamos dar una respuesta:



Hoy hablaremos de fractura de mandíbula:

Requiere atención médica inmediata. El Instituto Nacional de la Salud (National Institute of Health) dice que una mandíbula rota o fracturada usualmente se debe a algún tipo de lesión en la cara, como una lesión deportiva o una ocasionada por actividades recreativas, lesiones por accidentes y atentados industriales o accidentes con vehículos motorizados. El tratamiento específico es variable dependiendo de su gravedad.

Síntomas

Entre los síntomas se encuentran los hematomas faciales, la hinchazón, el entumecimiento y la sensibilidad o dolor en la mandíbula que se intensifica al masticar o morder.
Puede haber sangrado de la boca, dientes flojos o dañados y un bulto o apariencia inusual en la mandíbula o la mejilla. Una persona que se ha roto la mandíbula puede tener dificultades para abrir su boca ampliamente.

Autotratamiento inmediato

Una mandíbula rota requiere atención médica inmediata debido a la posibilidad de un sangrado considerable y dificultades para respirar. La Asociación Dental Estadounidense (American Dental Association) recomienda la aplicación inmediata de una compresa fría para tratar la hinchazón.
Sujeta suavemente la mandíbula en su lugar al ir de camino a la sala de emergencias. Es posible envolver con un vendaje alrededor de la parte superior de la cabeza y por debajo de la mandíbula, pero debe ajustarse para que sea fácil de retirar, ya que es posible que el paciente vomite.

Tratamiento profesional

Tu doctor confirmará que tu mandíbula está facturada tomando radiografías estándar o usando una panorámica dental de rayos X (Panorex).
Una mandíbula rota o fracturada puede tratarse volviendo a alinear los fragmentos de hueso fracturados con alambre o usando delgados tornillos y placas de metal.
Si los fragmentos de hueso han perforado la piel o si hay dientes flojos o faltantes, tu médico te recetará un antibiótico como la penicilina o clindamicina (Cleocin) para reducir la posibilidad de adquirir una infección.

Cómo tratar fracturas severas

Cuando la mandíbula ha sufrido un daño moderado o grave a menudo es necesaria una cirugía. Con el fin de fomentar la firmeza, la mandíbula debe ser atada a los dientes durante un periodo de 6 a 8 semanas.
Los dientes se mantienen juntos con pequeñas bandas de goma. Algunas de las bandas son retiradas después de un par de semanas para aliviar la rigidez articular y permitir el movimiento.
Es posible usar tijeras de punta roma para cortar las bandas de goma en caso de asfixia o si se produce vómito. Ponte en contacto con tu médico para que estas sean reemplazadas.
Durante este período tu dieta estará limitada a los líquidos y a alimentos muy suaves.

Posibles complicaciones

Además del riesgo de infección, otras de las complicaciones pueden ser el respirar sangre o comida e introducirlos en los pulmones, la obstrucción de las vías respiratorias (los tubos de respiración que van hacia los pulmones), el dolor en la articulación de la mandíbula (TMJ) y dificultades asociadas con la alineación de los dientes. Puede resultar difícil para los pacientes el comer y beber temporalmente.

Pronóstico

Cuando una fractura de mandíbula recibe cuidado profesional inmediato, usualmente se cura en un par de meses. Las complicaciones a largo plazo como la deformidad facial, el movimiento restringido y el dolor crónico son extremadamente raras y ocurren solamente cuando la fractura no es tratada o cuando no se cura correctamente.
 
El mejor tratamiento es la prevención, pide cita con nosotros en Deltadent y te haremos una revisión completa de manera gratuita.
pie-de-entradas



Si no quieres empezar el nuevo año estrenando una nueva caries, a continuación te damos pautas para que tu limpieza bucodental sea la más apropiada.

Un cepillado correcto

A la hora de cepillarnos los dientes, es conveniente saber que el movimiento del cepillo debe ser de arriba a abajo y no de izquierda a derecha, ya que de esa manera se puede contribuir a mover los restos de un lado a otro de la boca, generando problemas de sarro y gingivitis. Una limpieza efectiva no es mover el cepillo de un lado a otro, sino saber moverlo por las zonas más ocultas, como la parte trasera de los dientes y también los espacios que hay entre cada uno de ellos.

La saliva, una aliada

Beber agua es otro de los gestos que ayudan a mantener la higiene de los dientes. Es una acción que contribuye a generar saliva, una aliad en la prevención de caries o sarro. La saliva contribuye a reducir el nivel de ácido que desgasta el esmalte de nuestros dientes. Masticar chicles sin azúcar puede ser también un buen método para generar saliva. Los expertos dicen que masticar una pequeña pieza de queso después de las comidas también es beneficioso, puesto que ayuda a disminuir el PH de la placa bacteriana.

La pasta de dientes, con moderación

La abundancia de pasta en nuestro cepillo no garantiza una mejor limpieza, aunque tampoco hay que quedarse corto. Colocarla a lo largo del cepillo ayudará a llegar con él a zonas fundamentales de la boca, como las encías o la parte situada bajo la lengua. Si se abusa de las pasta de dientes, se produce una espuma en la boca que puede dificultar que hagamos una limpieza correcta.

Esperar media hora después de la comida

Una de las pautas más extendidas desde siempre es aquella que dice que los dientes deben lavarse inmediatamente después de las comidas. Muchos expertos lo desmienten. Al parecer, después del acto de comer, el esmalte de los dientes necesita un tiempo para recuperarse. Cepillarse los dientes justo después podría dañar al esmalte, por lo que se recomienda esperar una media hora. Ese período de tiempo ayuda, además, a que se recupere saliva dentro de la boca, un elemento importante para luchar contra los ácidos.

Dos veces al día, innegociables

Las prisas hacen que muchas veces nos ´saltemos´ el hábito de lavarnos los dientes. Por lo general, los dentistas recomiendan proceder a la higiene bucodental dos veces al día como mínimo. Una por la mañana, después de desayunar, y otra a la noche, después de cenar. Durante el sueño, la menor actividad de la saliva y de la lengua hacen que las bacterias encuentren un mejor caldo de cultivo dentro de la boca. Además, si se duerme con la boca abierta, se incrementa el riesgo de que los dientes queden menos protegidos.

Los tres minutos, como mínimo

Ya hemos indicado que el movimiento del cepillo debe hacerse de arriba abajo, tanto en las partes frontales como traseras del diente. ¿Durante cuánto tiempo? La duración no debería ser inferior a los tres minutos, siempre de manera firme pero sin provocar un daño innecesario a nuestras encías. El sangrado habitual a la hora de lavarse los dientes puede ser un síntoma de problemas de sarro o gingivitis. Y no debemos olvidarnos de que también hay que pasar el cepillo por las encías y la lengua, que acumula muchos restos de comida.

¿Qué cepillo me conviene?

Los dentistas aconsejan que se cambie de cepillo cada tres meses. Tras este tiempo, las cerdas perpendiculares se desgastan y corren el riesgo de no cumplir con su función. Los cepillos, en cualquier caso, no deben ser excesivamente duros, puesto que se corre el riesgo de que se dañe el esmalte. Los expertos también aconsejan no colocar un capuchón sobre el cepillo una vez hayamos acabado de lavar los dientes, puesto que de esa manera no se eliminarían correctamente las bacterias acumuladas en él. Por supuesto, conviene limpiarlo cuando terminemos.
 
La higiene bucal es una de las más importantes en el cuidado diario de nuestro cuerpo. Los dientes cumplen una función fundamental en el organismo humano. Su limpieza es parte de las tareas cotidianas que deben aprender los niños desde pequeños, pero que también deben cumplir los adultos.
 
 
El mejor tratamiento es la prevención, pide cita con nosotros en Deltadent y te haremos una revisión completa de manera gratuita.
pie-de-entradas



Aflojamiento de un diente después de un golpe

Por muy precavido que se quiera ser, enfrentarse a una emergencia dental, sea del tipo que sea, suele ser complicado. Aunque alguna de ellas se pueden solventar por uno mismo porque, a simple vista, parece que no revisten gravedad, hay ocasiones que pueden resultar algo más escandalosas y paralizar o hacer perder los nervios. En estos casos es cuando se hace más necesario saber cómo actuar adecuadamente. Esto implica reaccionar con tranquilidad y, a la vez, rapidez.

Hoy hablaremos del aflojamiento de un diente después de un golpe

No debe tocarse el diente, ni hacer nada que pueda generar una presión sobre él. Puede darse el caso de que se haya producido la fractura de la raíz sin que pueda apreciarse a simple vista. El odontólogo evaluará el daño y procederá a la fijación del diente o su recolocación, si es que se ha desplazado.
Lo fundamental es ser consciente de que las posibilidades de no perder el diente serán tanto mayores cuanto menos se tarde en acudir a la consulta del odontólogo.
Situación: Los motivos por los que se produce el aflojamiento son similares a la pérdida total y la fractura parcial del diente.
Solución: Acude al dentista cuanto antes: este caso tampoco puede esperar. Si la movilidad de la pieza dental aumenta, ésta puede llegar a caerse.
Mientras acudes al dentista: No toques el diente ni con los dedos ni con la lengua para evitar que se afloje aún más. Tampoco aprietes los dientes.
Por muy precavido que se quiera ser, enfrentarse a una emergencia dental, sea del tipo que sea, suele ser complicado. Aunque alguna de ellas se pueden solventar por uno mismo porque, a simple vista, parece que no revisten gravedad, hay ocasiones que pueden resultar algo más escandalosas y paralizar o hacer perder los nervios. En estos casos es cuando se hace más necesario saber cómo actuar adecuadamente. Esto implica reaccionar con tranquilidad y, a la vez, rapidez.
El mejor tratamiento es la prevención, pide cita con nosotros en Deltadent y te haremos una revisión completa de manera gratuita.
pie-de-entradas
 
 
 


Las tecnologías más avanzada en

Nuestra Clínica DeltaDent


En Deltadent somos ocho profesionales expertos en todas las áreas de la odontología, dirigidos por tu dentista de confianza en Madrid: el Dr. Alberto Meriñán Sebastián, reconocido odontólogo a nivel internacional.

Más información sobre nuestra Clínica
ESPECIALIDADESFINANCIACIÓNPROMOCIONESI+DBLOG

LLÁMANOS

91 344 03 80



PIDE CITA

639 457 816



Síguenos en

Redes Sociales



SUBIR

© Deltadent 2019. Todos los derechos reservados.