¿Vacunas contra las caries dentales?. ¿Qué hay de cierto?

By: | Tags: , , , , , , , , | Comments: 1 | enero 10th, 2010

 

En las últimas décadas hemos presenciado grandes avances científicos como la clonación de mamíferos o la investigación en células madre para la regeneración de órganos.

Estas investigaciones constituyen una promesa para curar a aquellos que padecen de Alzheimer, Parkinson, Diabetes Mellitus y otras enfermedades que azotan la humanidad.

¿Y que pasa con la caries? ¿Se está haciendo algo para intentar erradicar este viejo problema?

La respuesta es afirmativa y realmente los logros alcanzados hasta el momento son bastante sorprendentes como veremos más adelante.

Todos conocemos a alguien que ha padecido en algún momento dolor de muelas y sabemos lo tremendamente molesto que puede llegar a ser.

Se calcula ue el número de personas afectadas por la caries en un país industrializado es de entre el 60 y 90 % de la población total a pesar de los esfuerzos de los gobiernos para reducir esta proporción mediante programas de prevención y educación además de otras medidas como la fluoración del agua potable.

En los países en vías de desarrollo el índice es aun mayor debido a la escasez de este tipo de medidas.

¿No sería magnífico terminar con la caries en forma definitiva?

Lo sería ya que esta enfermedad, si bien no matará a nadie, causa un gran sufrimiento a quienes la padecen.

Además los tratamientos existentes son generalmente poco agradables. Si tienes caries y acudes a tiempo a la consulta dental el problema se solucionará con un empaste, si acudes un poco más tarde te tendrán que hacer un tratamiento radicular (extraer todo el contenido de diente y reemplazarlo por un material plástico) o incluso perderás el diente.
Con unos cuantos dientes menos se come bastante peor, lo que repercutirá en tu salud además de ser estéticamente poco atractivo.

Finalmente tendrás que reemplazar estos dientes perdidos con una prótesis, las cuales aunque funcionan bastante bien, nunca llegan a ser como tus propios dientes.

Naturalmente todos estos tratamientos antes citados constituyen un gasto importante para quienes tengan que afrontarlos.

El gasto efectuado en caries se estima supera la exorbitante suma de mil millones de euros anuales.

La batalla contra esta enfermedad se debe librar en la arena de la prevención. Una vez que la caries ha infectado un diente, este estará condenado para siempre a padecerla.

Los empastes, por ejemplo, muestran en los bordes ranuras microscópicas por las cuales la caries vuelve a atacar y al cabo de unos años será necesario reemplazar el empaste por uno mas grande, o por un tratamiento radicular si la caries ya ha llegado al corazón del diente, la pulpa.

Más vale prevenir que lamentar, este dicho está aplicado mejor que nunca en el caso de la caries.

Por lo tanto está claro que para vencer a esta enfermedad necesitamos algo que impida que se instale en la boca.

¿Cómo podemos lograrlo?

En nuestra boca viven millones de bacterias de unos cuatrocientos tipos distintos: una verdadera jungla de microbios.

Las hay de muchos tipos: algunas son esféricas, otras tienen forma de bastón, otras de espiral, las hay grandes y pequeñas, de diferentes gustos gastronómicos, a algunas les encanta el oxígeno
mientras que otras lo detestan, es decir, la variedad es realmente impresionante.

También son capaces de relacionarse entre sí: unas comen lo que las otras dejan, se adhieren unas a otras para sentirse más seguras o a veces compiten entre ellas. En resumen constituyen un complejo ecosistema, como cualquiera que podamos encontrar en una selva tropical con animales que podamos ver a simple vista.

Algunas de estas bacterias se comen los azúcares que tomamos en nuestra comida y expulsan como residuo varios tipos de ácidos.

Estos ácidos disuelven el calcio de los dientes dejando entonces una cavidad, la caries.

Hay varias especies de bacterias que tienen esta capacidad de producir caries, pero la más importante es la llamada estreptococo mutans, ya que además de producir mucho ácido, disfruta mucho viviendo en él y produciendo luego más ácido aún, cosa bastante excepcional si consideramos que a la mayoría de sus compañeras de otras especies un medio tan ácido no les parece un ambiente adecuado para vivir.

Para que el estreptococo mutans inicie su loca carrera de producción de ácidos hace falta un paso esencial: las bacterias deben adherirse firmemente al diente, de lo contrario se verían arrastradas por la saliva y no podrían instalarse a vivir en la boca.

Para esta finalidad poseen en su superficie moléculas que les sirven de ancla. Si se lograse de alguna manera bloquear estas anclas, el estreptococo mutans no se podría pegar al diente.
Justamente esta es la estrategia que se viene investigando en la vacuna contra la caries.

El cuerpo produce los llamados anticuerpos, que son proteínas diseñadas especialmente para reconocer moléculas específicas en las bacterias y unirse a ellas, bloqueándolas y activando el sistema inmune.

Para incentivar que nuestro organismo produzca estos anticuerpos lo que se suele hacer es inyectar la molécula que queremos que el anticuerpo reconozca y esperamos a que el organismo los fabrique. A esto se le llama vacunación activa.

En la vacuna anti-caries buscamos por lo tanto producir anticuerpos que se unan selectivamente y bloqueen las anclas del estreptococo mutans impidiéndole que se pueda instalar a vivir en nuestros dientes.

El antígeno, es decir, la molécula de adhesión del estreptococo se administra por aerosol nasal, en las amígdalas, por inyección cerca de las glándulas salivales o incluso por vía
oral.
Estos sitios se han elegido ya que se ha visto que consiguen algo que es crucial: que los anticuerpos producidos se secreten por la saliva, de tal forma que puedan alcanzar los dientes, de otra manera no se podrán poner en contacto con el estreptococo y no podrán hacer su trabajo.

Los resultados obtenidos hasta el momento han sido bastante alentadores: la vacuna consigue reducir drásticamente la cantidad de streptococos mutans en boca.

Sin embargo existen limitaciones.

Por ejemplo es difícil conseguir una concentración alta de anticuerpo en la saliva. Por otra
parte, al parecer la vacuna no funciona bien en adultos porque ya están infectados por los estreptococos, por lo cual habría que administrarlo en niños de alrededor de doce meses de edad, en los cuales la flora oral aún está libre de estas bacterias.

Luego hará falta administrar dosis de recuerdo para que la concentración de anticuerpo sea lo suficientemente alta a lo largo del tiempo.
Por último inyectar antígenos en el cuerpo es un procedimiento que entraña ciertos riesgos: si la molécula inyectada es lo suficientemente parecida a alguna del propio cuerpo, los anticuerpos podrían atacar nuestros propios órganos generando lo que se conoce como enfermedad autoinmune.

Hace falta más investigación para perfeccionar la técnica y estudios con muchas personas voluntarias para asegurar que el efecto es duradero a largo plazo y libre de efectos secundarios.

El equipo de dentistas del Dr. Alberto Meriñán es especialista en tratar aspectos dentales relacionados con los últimos avances de las caries dentales brindando el tiempo que necesite sin prisas. Llame gratis al 900 82 00 15 y pida una cita en nuestra clínica dental en Madrid, DeltaDent

Comments

One thought on “¿Vacunas contra las caries dentales?. ¿Qué hay de cierto?

  1. Alberto Meriñan Sebastian

    Buenos días.

    En esta sección del blog, podrán hacer las preguntas que quier sobre cualquier tema dental.
    Responderemos ala brevedad posible.De manera de aclarar las dudas que tengan.
    La consulta es totalmente gratis.
    Estaremos encantados en ayudarles.

    Un saludo cordial

    Responder

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