Blog DeltaDent

ACTUALIDAD DENTAL

Resuelve tus dudas sobre técnicas y tratamientos dentales de la mano del internacionalmente reconocido Dr. Alberto Meriñán Sebastián.







La lengua acumula una gran parte de bacterias de la cavidad bucal, sin embargo, en muchas ocasiones se considera que la higiene bucal se completa con el cepillado dental y el uso de elementos para una limpieza entre dientes como son los cepillos interproximales, las cintas y/o sedas dentales o los irrigadores bucales, que eliminan el biofilm bucal acumulado en las zonas interproximales.
Pero ¿y la limpieza de la lengua?

Es muy importante eliminar diariamente la capa de bacterias y los restos de alimentos que pueden quedar acumulados sobre ella. De esta forma se evita la proliferación de bacterias anaerobias productoras de gases malolientes (CVS) que generan halitosis oral.
El acúmulo de bacterias sobre la lengua, que forma parte del cubrimiento lingual, es en muchos casos el responsable de la halitosis intraoral. Su eliminación puede reducir en gran medida la producción de compuestos volátiles sulfurados (hasta un 75% tras una semana de uso), que generan mal olor.
Para eliminar el acúmulo de bacterias sobre la lengua se recomienda el uso de un limpiador lingual, adecuado para las personas con problemas de mal aliento y también para las que quieran obtener una limpieza completa de su boca.
El limpiador lingual puede llegar a la parte más posterior de la lengua, lugar donde se acumula la mayor parte de bacterias, y su uso necesita cierto entrenamiento, ya que al principio puede producir náuseas, pero con el tiempo suelen desaparecer.

¿QUÉ ES EL LIMPIADOR LINGUAL?

Consta de dos caras, una de perfil ondulado, especial para adaptarse a la depresión central de la lengua, y otra de perfil liso, diseñada para limpiar los laterales.

¿CÓMO USAR EL LIMPIADOR LINGUAL?

1. Limpia la parte central de la lengua utilizando la cara del limpiador que presenta un saliente. Para ello, sujeta el limpiador lingual por el mango de modo que el saliente quede en la parte inferior. Saca la lengua e introduce el limpiador lingual en la boca intentando alcanzar la parte más posterior de la lengua.
2. Arrastra el limpiador por el centro de la lengua hacia la parte delantera de la boca. Aclara el limpiador con agua.
3. Limpia los laterales de la lengua utilizando la cara lisa del limpiador. Aclara el limpiador después de cada pasada.
Fuente: saludbucaldentaid.com
El mejor tratamiento es la prevención, pide cita con nosotros en Deltadent y te haremos una revisión completa de manera gratuita.
pie-de-entradas


Es verdad que algunos de los síntomas asociados al embarazo, especialmente en el primer trimestre, pueden debilitar el esmalte dental, pero eso que se suele decir de que cada hijo «cuesta un diente», no es cierto. Hoy repasamos algunas de las verdades y mentiras sobre la salud de los dientes durante el embarazo:

VERDADERO. En el embarazo se pueden producir dolor, inflamación o un sangrado al cepillarse, síntomas principales de la gingivitis. Cualquier persona puede sufrir de enfermedades gingivales, pero las embarazadas a veces tienen más posibilidades debido a los cambios hormonales.

FALSO. El dicho «cada hijo me costó un diente». Es un dicho popular que no tiene ningún fundamento si se mantiene una correcta higiene bucal y revisiones periódicas.

VERDADERO. Los vómitos provocan erosión del esmalte, haciéndolo más susceptible a las caries.

FALSO. El bebé obtiene el calcio de los dientes de la madre. El bebé necesita mucho calcio para generar su propio esqueleto, pero éste proviene fundamentalmente de los huesos y no de los dientes. Es aquí donde entran en juego los meticulosos cuidados prentales que tienen que ver con la alimentación de la embarazada. Para no ‘robarle’ calcio a los huesos de la mamá, es importante incrementar el consumo de este mineral, lo mismo que el de proteínas.

FALSO. Durante el embarazo no se deben hacer tratamientos dentales ni recibir anestesias para evitar lesiones o problemas en el feto. Aunque hay que tener más cuidado durante el primer trimestre, durante el resto del embarazo no sólo es posible ir al dentista sino además recomendable, precisamente para evitar los problemas mencionados antes. A veces es posible incluso utilizar algunas anestesias, como las anestesias sin vasoconstrictor en el segundo trimestre, o las radiografías digitales.

VERDADERO. Es posible tener mal sabor de boca o aliento, debido a las malas digestiones, el ardor de estómago, los vómitos o los cambios en la composición de la saliva. También la sequedad en la boca o exceso de salivación, efectos menos probables pero que pueden ocurrir en el primer trimestre del embarazo.

CUÁNDO IR AL DENTISTA

Si notamos las encías sensibles, hinchadas o enrojecidas, si los dientes sangran con facilidad durante el cepillado o si no podemos eliminar el mal aliento y el mal sabor de boca. También hay que tener cuidado de cepillarse entre horas y más a menudo de las dos veces diarias recomendadas, sobre todo si se comen alimentos y bebidas azucarados o los consabidos antojos, usando siempre pasta fluorada y un cepillo pequeño para evitar las náuseas. Se puede complementar este cuidado con hilo dental y cepillos interproximales: para aprender a usarlos, mejor visitar al dentista y comprobar si se necesita un complemento adicional para la higiene bucal durante el embarazo.

 

Fuente: hola.com

 
El mejor tratamiento es la prevención, pide cita con nosotros en Deltadent y te haremos una revisión completa de manera gratuita.
pie-de-entradas



Los mayas ya usaban las incrustaciones para aumentar su belleza corporal. Hoy esta moda sigue viva gracias a la cultura Hip Hop.

Seguro que alguna vez has visto a alguna persona con un pequeño brillante en uno de sus dientes. Esta tendencia empezó a verse en las calles de la mano de artistas del Hip Hop, allá en la época de los 80. Es un tipo de joyería para los dientes apodada como bling bling (término onomatopéyico que hace una joya al brillar). Estas técnicas de embellecimiento dental no son ninguna novedad, sino que tienen una gran historia detrás: desde los inicios de la odontología como especialización se han realizado en las diferentes culturas, a lo largo de todo el mundo y de toda la historia, incrustaciones dentales de distinto tipo y con diversas técnicas para hacer la sonrisa más atractiva o con fines simbólicos. Esta es la historia de las incrustaciones dentales a lo largo del tiempo:
La técnica de incrustación dental lleva poniéndose en práctica desde hace miles de años, y tenemos documentación de su uso desde el 2500 a.C., en la época de los fenicios, a través de sus restos arqueológicos. A través de las técnicas de incrustación dental se insertaban en las caras frontales de los dientes piedras y metales preciosos, como oro o jade, además de tallarlos en distintas formas.
Esta técnica de incrustación dental ha llegado hasta nuestros días en forma de grill: coberturas de metal que se colocan en la parte frontal de la dentadura para embellecerla y que, aunque la mayoría de las veces suelen ser removibles, en algunas ocasiones puede tratarse de adornos permanentes. Estos grills se comenzaron a utilizar en la década de 1980 por los cantantes de Hip-Hop en Estados Unidos, pero últimamente la tendencia ha resurgido especialmente a través de las cantantes femeninas más famosas como Madonna, Katy Perry o Lady Gaga.

Historia de las incrustaciones dentales

Incrustaciones dentales en la Edad Antigua

Como hemos dicho, uno de los pueblos más antiguos en comenzar a usar las incrustaciones dentales, con una diferencia de solo 500 años desde que había nacido la odontología, fueron los fenicios que utilizaban bandas y alambres de oro que colocaban en los dientes, perforándolos con ellos. En este caso no se trataba de incrustaciones decorativas, sino que eran el antecedente de nuestros actuales puentes e implantes, solo que realizados con materiales preciosos.
Más tarde, alrededor del 600 a.C., el pueblo maya comenzó a utilizar los alvéolos de las conchas marinas como implantes dentales funcionales, pero al mismo tiempo comenzaron a realizar incrustaciones de piedras preciosas en las piezas dentales como jade, obsidiana o cuarzo.
Resultado de imagen de incrustaciones dentales mayas
Estas incrustaciones, típicas de la aristocracia de la sociedad maya para demostrar su estatus social, se realizaban con taladros de hueso o madera dura en los que se colocaba un abrasivo; previamente se dormía al paciente con algún alucinógeno para mitigar el dolor. Tanto las incrustaciones como las reducciones dentales (sobre todo de los dientes frontales) se realizaban sin llegar a la pulpa dentaria.

La odontología en la Edad Media

Durante la Edad Media no tenemos noticias de incrustaciones dentales, sin embargo se continuaron utilizando materiales preciosos para las prácticas de odontología: concretamente Giovanni Da Vigo fue uno de los primeros médicos que comenzaron a utilizar las hojas de oro para obturar las caries. Es importante mencionar que fue en esta época cuando la población se comenzó a concienciar de la importancia de la higiene dental gracias a Guy de Chauliac, que promovió diferentes prácticas que influyeron en toda la odontología moderna.

Uso de metales preciosos en la Edad Moderna

Durante la Edad Moderna, los metales preciosos como el oro se siguieron utilizando tanto para realizar obturaciones como para reemplazar piezas dentales. Las piezas dentales de oro se toman como un ejemplo del alto estatus de las personas que las llevan, sobre todo en zonas del este de Europa donde incluso se reemplazan piezas dentales sanas para poder colocar piezas en oro.

Las incrustaciones dentales en la Edad Contemporánea

Por fin llegamos a la Edad Contemporánea, donde aparecen en el siglo XX los grills y la moda de las incrustaciones de oro y de piedras preciosas. Estos grills están generalmente fabricados en oro, plata o platino, y se fabrican de forma personalizada para que encajen con la dentadura de la persona que los va a llevar. Aunque estos grills son seguros en su uso a corto plazo, lo correcto es no utilizarlos por un tiempo prolongado. Esta práctica altera la morfología del diente y puede dañar las encías. Desde el punto de vista higiénico, dificulta el cepillado y aumenta el riesgo de padecer caries.
De izquierda a derecha: Lady Gaga, Katy Perry, Justin Bieber y Beyonce luciendo grills.
En un primer momento, cuando eran fundas fijas de oro que se adherían al diente, los expertos ponían en duda su salubridad no sólo por higiene sino porque se destruía parte del diente para ponerlas. Hoy día, son removibles (de quita y pon) haciéndolos más prácticos para su uso diario.
Los expertos insisten en la necesidad de que estos accesorios sean fabricados con materiales nobles, cumpliendo con las normas estipuladas por el Ministerio de Sanidad. También apuntan que los grills removibles, aunque sean de poner y quitar, deben ser colocados a medida por un profesional dental para no dañar el diente o la encía, además de la necesidad de un previo análisis dental para evitar daños irreversibles.
Así, este accesorio bling bling ha recorrido los front rows y pasarelas del mundo alejándose de su origen callejero para convertirse en un complemento de Alta Costura. Una tendencia popularizada y al alza en EEUU que apunta a extenderse.
Fuente: muysaludable.sanitas.es

 
El mejor tratamiento es la prevención, pide cita con nosotros en Deltadent y te haremos una revisión completa de manera gratuita.
pie-de-entradas



Las caries dentales son agujeros que se hacen en las dos capas exteriores de un diente llamadas esmalte y dentina.
El esmalte es la superficie dura blanca externa y la dentina es la capa amarilla justo debajo del esmalte. Ambas capas sirven para proteger la vida interior del tejido dental, llamada pulpa, donde los vasos sanguíneos y los nervios residen.
Muelas picadas

Las caries dentales son comunes, y afectan a más del 90% de la población. Las caries pueden aparecer en cualquier diente pero por lo general, suelen ser más frecuentes entre las muelas. Las caries en las muelas, se conocen popularmente como muelas picadas. Las cavidades pequeñas pueden no causar dolor y pueden pasar desapercibidas por el paciente. Las cavidades más grandes pueden recoger alimentos y la pulpa interna del diente puede verse afectada, llegando a irritarse debido a las toxinas bacterianas. Entones, los alimentos tanto fríos, calientes, amargos como dulces podrían ser causantes de dolor de muelas. El dolor de muelas de estas cavidades más grandes es la razón número uno de las visitas a los dentistas.

Causas de las muelas picadas

Las bacterias que causan las caries entre las muelas consumen azúcares simples, convirtiéndolos en placa ácida. La placa ácido es diferente de la placa periodontal que causa la enfermedad de las encías. La placa ácida producida por estas bacterias causa capas inorgánicas duras que hacen que el esmalte y la dentina se ablanden. Las capas reblandecidas se disuelven a continuación, por la saliva, dejando un agujero (cavidad) en el diente. A no ser que esta cavidad se rellene o empaste por un dentista, la cavidad puede continuar erosionando y dañar la pulpa interior del diente. El daño a la pulpa puede conducir a la muerte pulpar, infección y absceso dental. Por lo tanto, el daño pulpar requerirá tanto la extracción del diente como un tratamiento de conducto en el que se elimina la pulpa muerta y se reemplaza con un material inerte.
El esmalte de los dientes de leche son inmaduros y porosos. Puede tardar siete años para que la porosidad y calcárea del esmalte pueda ser sustituida por un esmalte más maduro, denso, duro y brillante. Por lo tanto, los niños son más propensos a las caries que los adultos.
Las bacterias que pican las muelas, causando caries, son difíciles de erradicar, ya que son muy similares a las otras bacterias inofensivas que viven en la cavidad oral. Las muchas bacterias causantes de las muelas picadas incluyen:

  • Bacteria Lactobacillus acidophilus que residen en las fosas y fisuras de las superficies de masticación (oclusal) de los dientes. Estas bacterias pueden causar caries rampantes en niños de corta edad de 3-12 años, causando caries tanto en los dientes de leche y los primeros molares permanentes, que erupcionan en torno a los 6 años.
  • Seis especies de bacterias estreptococos atacan las superficies lisas en los lados de los dientes. Estas partes están por lo general tocando los dientes adyacentes, y las cavidades resultantes en estos lados pueden ser difíciles de detectar visualmente. Estas cavidades se detectan mejor por el uso de rayos x.
  • Bacterias viscosas Odontomyces que viven en la parte posterior de la lengua y atacan al cemento expuesto. El cemento es la capa externa dura de la raíz del diente (los dos tercios inferiores del diente que está enterrado normalmente en el hueso dental). En pacientes de edad avanzada y en pacientes con enfermedad de las encías, la raíz del diente y el cemento han estados expuestos y son vulnerables a los ataques de estas bacterias.

Prevenir las muelas picadas

El número de cavidades puede reducirse mediante una nutrición adecuada, una buena higiene oral, menos bocadillos entre las comidas, el uso de fluoruros tópicos u orales, y los selladores que se conocen en la actualidad.

  • Asesoramiento nutricional – consumir menos azúcar simple (sacarosa o azúcar de mesa), reducirá el número de bacterias productoras de ácido en la boca. Un adecuado calcio en la dieta, fósforo, vitaminas A, D, y C promueven la formación de esmalte sano y fuerte.
  • Inicio higiene oral – cepillarse los dientes con frecuencia ayuda a reducir el daño provocado por la placa de ácido al esmalte, mientras que usar el hilo dental frecuente elimina la placa de ácido de las superficies lisas entre los dientes y muelas. Si uno no puede cepillarse los dientes y usar hilo dental inmediatamente después de una comida, deben probarse alimentos de auto-limpieza para mascar en la final de la comida. Estos incluyen las manzanas y el apio que son crujientes y ayudan a barrer los restos de comida y la placa. Masticar chicle sin azúcar durante unos minutos al final de la comida también puede ayudar.
  • Picar entre comidas – cada bocado está seguido por un ataque ácido en los dientes, por lo tanto, comer  durante todo el día hace que los dientes estén bañados en ácido continuamente. Comer aperitivos y postres, pero sólo con las comidas, ayuda a reducir el número de ataques con ácido en los dientes.
  • Fluoruros – los fluoruros orales ayudan a fortalecer el esmalte en desarrollo y las capas de dentina de los dientes de los niños antes de que estallen. Los fluoruros tópicos llenan los poros del esmalte inmaduro o las pequeñas cavidades tempranas y reducen las caries en los dientes ya erupcionados. Los fluoruros tópicos generalmente se pintan en el dentista, y más tarde son complementados en casa con geles de fluoruro tópico.
  • Selladores – los selladores son capas plásticas pintadas en las fosas y fisuras de las superficies de masticación de los dientes posteriores (molares y premolares) y son muy eficaces en la prevención de las caries. Se recomiendan selladores permanentes para todos los molares en los niños, para evitar las muelas picadas. También se utilizan para reducir las caries en los dientes de leche y en los dientes adultos que son propensos a las cavidades. El procedimiento es sencillo e indoloro, y no se requiere anestesia.

 
Fuente: tratamientodental.es
El mejor tratamiento es la prevención, pide cita con nosotros en Deltadent y te haremos una revisión completa de manera gratuita.
pie-de-entradas



Una buena salud bucodental puede ayudar a los deportistas a evitar futuros problemas en músculos, tendones o arterias

Los deportistas son uno de los grupos de la población más concienciado con su salud bucodental, ya que un 88,5 por ciento se muestra preocupado por esta, en comparación con el 64 por ciento de la población total, aunque sólo el 25 por ciento comprende la influencia que puede tener en su rendimiento deportivo, según se desprende de las estadísticas.
Y es que, los problemas que se originan en la cavidad bucal pueden desencadenar infecciones o molestias en el resto del organismo. En concreto, las afecciones más comunes entre deportistas son dientes sensibles (26%), caries sin empastar (17%) y problemas periodontales (12%).
La aparición de estos problemas, especialmente los dos últimos, generan una serie de bacterias que pueden llegar a pasar a la sangre y, en última instancia, extenderse por todo el sistema sanguíneo hasta llegar a comprometer la estructura ósea, dañar tejidos blandos circuncidantes e incluso afectar a otros músculos, tendones y articulaciones.
Por ello, la experta ha insistido en que una buena salud dental evita los problemas musculares y/o articulares que puedan padecer los deportistas profesionales o amateurs. No obstante, puntualiza, no todos los problemas de salud bucodental relacionados con el deporte están ligados con el flujo sanguíneo.
En concreto, hay otros más comunes que tienden a pasar desapercibidos, como el bruxismo o la escasa salivación. El estrés del momento, combinado con el intenso trabajo físico favorece que los dientes se aprieten con mayor fuerza de lo habitual, hecho que no sólo puede dañar la dentadura y dar lugar a padecer más sensibilidad dental, sino que puede derivar en contracturas de las zonas conectadas a los músculos bucales como el cuello o la espalda.
Además, el aumento de la frecuencia cardiaca implica un mayor consumo de oxígeno, por lo que la respiración tiende a acelerarse. Este acto, tal y como ha explicado, provoca la disminución de saliva y la sequedad de la boca que favorecen la aparición de afecciones bucodentales, o que el esmalte dental se pueda ver dañado.
Los deportistas también experimentan un mayor número de extracción de piezas dentales y de colocación de implantes, concretamente entre un 2,5 y un 4 por ciento más que el resto de la población. La principal causa se encuentra en los deportes de contacto, en los que es común dañar o perder piezas dentales, lo que puede ocasionar heridas abiertas en la encía o en tejidos blandos que estén en contacto en el momento del impacto.
Por otra parte, los expertos también informan de que los suplementos alimenticios más comunes en la práctica deportiva son el origen de gran cantidad de problemas de salud bucodental si su consumo no es moderado o no está supervisado.
La razón de que estos complementos alimenticios den lugar a afecciones bucodentales se basa en su composición, en la que están presentes elevados niveles de azúcares, carbohidratos, minerales y otros elementos que compensan las pérdidas del organismo, pero que a su vez favorecen la erosión dental, la aparición de caries y pueden dañar el esmalte dental debido a su composición ácida.
Del mismo modo, los complementos como las bebidas o las barritas energéticas o nutritivas, tienden a adherirse a las piezas dentales, especialmente en sitios poco accesibles, favoreciendo la aparición de caries por su elevado contenido en azúcares.
En el caso de los deportistas es esencial acudir con frecuencia (dos veces al año mínimo) al dentista para una revisión general, de tal forma que se puedan prevenir problemas bucodentales que lleguen a afectar a la salud general.
 
Fuente: lne.es

El mejor tratamiento es la prevención, pide cita con nosotros en Deltadent y te haremos una revisión completa de manera gratuita.
pie-de-entradas


Las tecnologías más avanzada en

Nuestra Clínica DeltaDent


En Deltadent somos ocho profesionales expertos en todas las áreas de la odontología, dirigidos por tu dentista de confianza en Madrid: el Dr. Alberto Meriñán Sebastián, reconocido odontólogo a nivel internacional.

Más información sobre nuestra Clínica
ESPECIALIDADESFINANCIACIÓNPROMOCIONESI+DBLOG

LLÁMANOS

91 344 03 80



PIDE CITA

639 457 816



Síguenos en

Redes Sociales



SUBIR

© Deltadent 2019. Todos los derechos reservados.