Blog DeltaDent

ACTUALIDAD DENTAL

Resuelve tus dudas sobre técnicas y tratamientos dentales de la mano del internacionalmente reconocido Dr. Alberto Meriñán Sebastián.







Por muy precavido que se quiera ser, enfrentarse a una emergencia dental, sea del tipo que sea, suele ser complicado. Aunque alguna de ellas se pueden solventar por uno mismo porque, a simple vista, parece que no revisten gravedad, hay ocasiones que pueden resultar algo más escandalosas y paralizar o hacer perder los nervios. En estos casos es cuando se hace más necesario saber cómo actuar adecuadamente. Esto implica reaccionar con tranquilidad y, a la vez, rapidez.

Hoy hablaremos del dolor de muelas:

Situación
Ésta es una de las urgencias dentales por excelencia. De manera repentina, empiezas a sentir un dolor de muelas especialmente intenso y constante que, además, se acompaña de episodios en los que la intensidad del dolor aumenta. Lo más común es que este dolor se deba a una caries.

Solución
Pide cita con tu dentista cuanto antes. Éste debe examinar la pieza dental, determinar la causa del dolor y pautar un tratamiento.
Mientras acudes al dentista
Consulta con tu médico la posibilidad de tomar analgésicos o antiinflamatorios. Eso sí, nunca tomes ninguna medicación sin la prescripción del médico o del odontólogo.
Además, evita los alimentos muy fríos, calientes, duros o dulces y aplica frío en la zona de la mejilla donde está la muela que te duele. Por último, no presiones la zona. Es decir, no te tumbes sobre ese lado de la cara, por ejemplo.
 
 
El mejor tratamiento es la prevención, pide cita con nosotros en Deltadent y te haremos una revisión completa de manera gratuita.
pie-de-entradas
 
 
 
 
 
Por muy precavido que se quiera ser, enfrentarse a una emergencia dental, sea del tipo que sea, suele ser complicado. Aunque alguna de ellas se pueden solventar por uno mismo porque, a simple vista, parece que no revisten gravedad, hay ocasiones que pueden resultar algo más escandalosas y paralizar o hacer perder los nervios. En estos casos es cuando se hace más necesario saber cómo actuar adecuadamente. Esto implica reaccionar con tranquilidad y, a la vez, rapidez.

Hoy hablaremos del dolor de muelas:

Situación
Ésta es una de las urgencias dentales por excelencia. De manera repentina, empiezas a sentir un dolor de muelas especialmente intenso y constante que, además, se acompaña de episodios en los que la intensidad del dolor aumenta. Lo más común es que este dolor se deba a una caries.

Solución
Pide cita con tu dentista cuanto antes. Éste debe examinar la pieza dental, determinar la causa del dolor y pautar un tratamiento.
Mientras acudes al dentista
Consulta con tu médico la posibilidad de tomar analgésicos o antiinflamatorios. Eso sí, nunca tomes ninguna medicación sin la prescripción del médico o del odontólogo.
Además, evita los alimentos muy fríos, calientes, duros o dulces y aplica frío en la zona de la mejilla donde está la muela que te duele. Por último, no presiones la zona. Es decir, no te tumbes sobre ese lado de la cara, por ejemplo.
 



Habitualmente se tiene la impresión de que las enfermedades de las encías o ‘periodontales’ no son especialmente frecuentes ni importantes. Sin embargo, según la Sociedad Española de Periodoncia y Osteointegración (SEPA), en nuestro país afectan actualmente a 8 de cada 10 adultos mayores de 35 años, y recientes estudios publicados confirman que la periodontitis avanzada es la sexta enfermedad más prevalente del planeta, afectando a un 11,2% de la población mundial. Y a ello se suma que estas enfermedades también influyen muy negativamente en la salud general. Y es que lo que pasa en las encías no se queda en las encías.

No cabe duda de que una buena salud bucodental es clave para disfrutar de una buena salud general. Sin embargo, el ideario popular está plagado de creencias o ‘medias verdades’ que, lejos de proteger nuestros dientes y encías, provocan que descuidemos nuestra salud oral y tengamos un mayor riesgo de contraer enfermedades. Por ello, y en el marco de su Congreso de la Periodoncia y la Salud Bucal que se está celebrado en Málaga con la asistencia de más de 4.300 profesionales de 40 países del mundo, la Sociedad Española de Periodoncia y Osteointegración (SEPA) ha presentado su campaña ‘Cuida tus Encías’ para desmontar estos ‘mitos y leyendas’ y ofrecer consejos prácticos sobre el cuidado de la boca.

Mitos y leyendas

1. Es normal que sangren las encías
El sangrado es un signo de alarma en cualquier lugar del cuerpo y, lógicamente, las encías no constituyen una excepción. Así, una encía sana no debe sangrar, y si lo hace es porque algo no va bien. Además, el origen de este sangrado no se encuentra, como creen muchas personas, en el uso de un cepillo más duro o en un cepillado con mayor fuerza. Como alerta la SEPA, «el sangrado de las encías es un signo de inflamación y de enfermedad».
2. Si no duele, no es importante
La periodontitis o enfermedad de las encías también es conocida, además de como piorrea, como la ‘enfermedad invisible’. Y es que en los estadios iniciales no presenta ningún signo o síntoma aparente, caso del dolor. Pero ello no implica que las encías estén sanas. Un aspecto importante dado que esta periodontitis se asocia a un mayor riesgo de enfermedades muy peligrosas y potencialmente mortales, como las patologías cardiovasculares, la diabetes o el cáncer.
3. Los fumadores están ‘protegidos’ frente a la enfermedad periodontal
El sangrado de las encías es menos frecuente en los fumadores que en el resto de la población. Pero ello no supone que fumar proteja frente a la periodontitis. Por el contrario, los fumadores tienen un riesgo tres veces mayor de padecer la enfermedad y de que esta progrese más rápidamente. Y como el principal signo de alarma, esto es, el sangrado de las encías, está enmascarado, el riesgo de demora diagnóstica es mucho mayor.
4. Los tratamientos de mantenimiento me desgastan los dientes
El esmalte dental, esto es, el armazón que recubre el diente, es la parte más dura y resistente del organismo. De hecho, alcanza siete puntos en la Escala de Mohs –escala que mide la dureza de los materiales y que abre el talco, con un único punto, y cierra el diamante, con 10–. Por tanto, los tratamientos de mantenimiento, amén de necesarios, no desgastan el diente.
Como recuerda la SEPA, «los mantenimientos periodontales son indispensables para el paciente con periodontitis, puesto que es necesario eliminar periódicamente los depósitos de placa bacteriana y cálculo con una regularidad para así evitar la recaída y progresión de la enfermedad. Es una etapa fundamental del tratamiento y la única manera de conseguir el control de la enfermedad periodontal a largo plazo. Este tratamiento continuado no tiene repercusión, ni produce desgaste del diente».
5. El tratamiento periodontal no sirve para evitar la pérdida dentaria
La periodontitis provoca la destrucción de la masa ósea que sustenta las piezas dentales y, por tanto, la pérdida irreversible de los dientes. Por tanto, su tratamiento logra mantener los dientes en la mayor parte de los casos. Y en aquellos en los que no resulta posible, se puede recuperar parte del hueso perdido con técnicas regenerativas específicas.
6. Cuanta más espuma hace el dentífrico, más limpia. Y mejor con un cepillo de cerdas duras
Los espumantes son, junto a otros muchos productos –como los antibacterianos, los humectantes o los saborizantes–, un componente esencial de la formulación básica de la mayoría de las pastas dentales. Pero lo que realmente asegurar una limpieza adecuada de los dientes y elimina la placa bacteriana es el uso adecuado y eficaz del cepillo. Como recuerda la SEPA, «la duración del cepillado y el método empleado son claves para el éxito».
Entonces, ¿es mejor utilizar un cepillo de cerdas duras? Pues sí, pues por lo general son más efectivos a la hora de eliminar la placa bacteriana y las manchas en los dientes. Pero cuidado: los cepillos de cerdas duras o el cepillado brusco o traumático pueden producir desgaste en el esmalte y retracción en las encías, quedando expuesta la raíz de la pieza dental.
7. El colutorio, cuanto más ‘pica’, más cura
Un enjuague bucal fuerte o con mucho alcohol no siempre es mejor para la salud de las encías. Además, pueden provocar sequedad de los tejidos orales. Y asimismo, siempre deben utilizarse como complemento del cepillado, pues por sí solos no son efectivos para controlar la placa bacteriana.
8. El mal aliento o halitosis se debe a problemas digestivos
La realidad es que el mal aliento o halitosis se origina en hasta un 85-90% de las veces en la cavidad oral. De hecho, este mal olor procede del efecto de las bacterias anaerobias que hay en la boca, que son capaces de degradar productos de la alimentación. Así, las deficiencias en la higiene oral, la presencia de enfermedad periodontal, la acumulación de bacterias y la putrefacción de restos de comida son, entre otros, factores de riesgo para el desarrollo de la halitosis.
9. Las limpiezas periódicas de boca sustituyen el tratamiento periodontal
El tratamiento periodontal no se limita a una simple limpieza de la cavidad oral, sino que es una actuación médica individualizada según la situación de cada paciente en un momento concreto. Por tanto, estas limpiezas periódicas no sustituyen, en ningún caso, este tratamiento.
10. Mascar un chicle puede sustituir la higiene bucal
La acción mecánica que conlleva el mascar chicle –o el comer alimentos crujientes como frutas y verduras– favorece la autolimpieza dental. Pero lo que en realidad lleva a cabo el mascar chicle es un efecto de arrastre y un aumento de la salivación, lo que contribuye a la eliminación de la placa. Pero no puede considerarse como un sustituto de otras acciones básicas que conforman la higiene bucal diaria.

No dejes para mañana…

Pero aún queda una última puntualización que sumar a este decálogo. Y es que en salud bucodental no vale el ‘ya me cepillaré los dientes por la mañana.
Como concluye la SEPA, «al dormir se produce menos saliva, y el movimiento de nuestra lengua, mejillas y labios es menor. Esta situación favorece el crecimiento de las bacterias causantes de la caries y de las enfermedades de las encías. Y es que como consecuencia de la disminución de producción de saliva durante la noche, nuestra boca se encuentra más desprotegida y las bacterias pueden adherirse más fácilmente a nuestros dientes. Por ello, es absolutamente necesario limpiar cada diente meticulosamente antes de dormir. Si hay un cepillado imprescindible a lo largo del día, es el que debe hacerse antes de acostarnos».
 
Fuente: abc.es
 
El mejor tratamiento es la prevención, pide cita con nosotros en Deltadent y te haremos una revisión completa de manera gratuita.
pie-de-entradas



Ya ha empezado oficialmente el verano y para mucha gente esto significa irse de vacaciones, practicar más actividades al aire libre… y todos queremos estar a punto, pero no solo nos referimos a un cuerpo de playa, sino a nuestra salud en general y bucodental en particular. Porque con el calor, los cambios de rutina y la relajación que nos dan los días de descanso, a veces descuidamos nuestros hábitos de higiene bucodental.
Queremos dar algunos consejos sobre cómo cuidar los dientes durante el verano para disfrutar con la sonrisa más sana:

NUESTROS DIENTES Y LOS DEPORTES DE VERANO.

Actividades acuáticas:

  • Natación: los nadadores habituales suelen desarrollar lo que se llama el “sarro del nadador”, una serie de manchas oscuras o amarillentas en los dientes frontales que se producen por el contacto habitual con el cloro de la piscina. Este sarro suele eliminarse fácilmente con una limpieza dental profunda. Para evitarlo, lo mejor es tener especial cuidado en el tiempo que pasamos en la piscina.
  • Buceo: el síndrome del buceador (barodontalgía) se produce por el cambio de presión y por la manera en que se utilizan los reguladores de aire. Puede causar dolores en la mandíbula, problemas en el tejido de las encías u odontalgia (dolor en el centro del diente). Esta afección siempre se agrava según el estado de la salud dental del buceador, si tiene empastes, enfermedades de las encías, abscesos periodontales.

Deportes de contacto:

En el fútbol, baloncesto o voleibol no es obligatorio el uso de protectores bucales y faciales, lo que aumenta la probabilidad de que se produzcan lesiones en la zona de la boca y el rostro. Ciclismo, escalada, running al aire libre/en la naturaleza…

Usar protector bucal puede evitar que se dañen los correctores dentales u otros trabajos de ortodoncia, así como prevenir cortes en la boca, lesiones en la mandíbula y daños en los dientes.

Existen varios tipos de protectores bucales siendo el más efectivo es aquel que está hecho a tu medida por un dentista. Llevar una protección facial o bucal evita hasta un 60% de estas lesiones.

NUESTROS DIENTES Y EL CAMBIOS EN LOS HÁBITOS DE ALIMENTACIÓN.

En verano, ya sea por vacaciones, reducciones de jornada, los niños sin clase … puede que los hábitos de alimentación varíen, bien porque nos relajamos o porque tenemos más eventos sociales.
Es importante tomar conciencia de lo que supone comer con más asiduidad y tener menos disciplina en el cepillado dental. Siempre y cuando sea posible es importante que introducir alimentos que nos ayuden de forma natural a cuidar nuestra dentadura y si esto no es posible, es aconsejable masticar chicle sin azúcar para ayudar a eliminar restos que puedan causar placa.

Evitar en la medida de lo posible:

  • Evitar la ingesta de refrescos azucarados, granizados, helados y bebidas alcohólicas por ser responsables de la aparición de caries y erosionar los dientes, dañar el esmalte y producir sensibilidad dental, pudiendo incluso multiplicar el riesgo de cáncer. Lo mejor es beberlas con pajita (para reducir el contacto con los dientes).
  • Rehuir de los cambios bruscos de temperatura en los alimentos.

Incluir en la lista de la compra: alimentos refrescantes, ligeros y con mayor contenido en agua. Aunque lo normal es tener productos variados, hay una serie de alimentos para cuidar la salud bucodental que no deben faltar en tu frigorífico:

  • Frutas como el melón y la sandía: un 90% de la composición del melón y la sandía es agua. A su vez, estas frutas destacan por su riqueza en vitaminas de los complejos A y C y minerales como el potasio. El melón también contiene ácido fólico, por lo que reduce el riesgo de formación de úlceras en la boca.
  • Sardinas: por su alto contenido en flúor, los mariscos y pescados previenen la aparición de caries. Los que son fuente de omega 3 también permiten mantener bajo control la inflamación gingival.
  • Productos lácteos: aportan calcio.
  • Ensaladas: los tomates, por ejemplo, ayudan a prevenir distintos tipos de cáncer.

Y sobre todo no te olvides de beber agua con frecuencia: evita la deshidratación y ayuda a mantener la densidad salivar que preserva nuestros dientes y encías de las enfermedades.

 
El mejor tratamiento es la prevención, pide cita con nosotros en Deltadent y te haremos una revisión completa de manera gratuita.
pie-de-entradas



Pérdida de un diente tras un golpe

Por muy precavido que se quiera ser, enfrentarse a una emergencia dental, sea del tipo que sea, suele ser complicado. Aunque alguna de ellas se pueden solventar por uno mismo porque, a simple vista, parece que no revisten gravedad, hay ocasiones que pueden resultar algo más escandalosas y paralizar o hacer perder los nervios. En estos casos es cuando se hace más necesario saber cómo actuar adecuadamente. Esto implica reaccionar con tranquilidad y, a la vez, rapidez. Hoy hablaremos de la pérdida de un diente tras un golpe:
Situación
La pérdida de un diente se puede producir haciendo deporte, en una caída accidental, una pelea, un accidente de coche o moto… Si la pérdida del diente ha sido total, es posible que sangres mucho, así que mantén la calma.
Solución
Acude al dentista cuanto antes: este caso no puede esperar. Cuanto más rápido acudas, más posibilidades habrá de reimplantar el diente perdido.
Mientras acudes al dentista
Para que el implantólogo pueda volver a colocar la pieza dental perdida es necesario que busques el diente. Cuando la hayas encontrado, llévala a la consulta, pero no la limpies ni manipules su raíz. Hay tres formas diferentes de actuar con la pieza dental antes de llegar a consulta:
1. Coloca el diente en el alveolo (orificio en el que estaba) y pon una gasa entre los dientes para que puedas morderla y que la pieza se mantenga en su sitio. Eso sí, ten cuidado de no tragártela
2. Introduce el diente dentro de la boca, es decir, debajo de la lengua o a un lado. En este caso, también tienes que tener cuidado de no tragártelo
3. Sumerge el diente en un vaso de leche fría (de la nevera).
 
 
 
El mejor tratamiento es la prevención, pide cita con nosotros en Deltadent y te haremos una revisión completa de manera gratuita.
pie-de-entradas



El diccionario de la RAE define bulo como “noticia falsa que se difunde, generalmente, con el fin de perjudicar a alguien”. Respecto al tema que nos ocupa hoy, la cuestión sería definir quién sería aquí el perjudicado; si nuestros niños por someterlos a procedimientos o creencias innecesarias, o nosotros como padres sometidos a estas creencias que nos confunden y asustan. Y como la información es poder, eliminaremos ese factor de la difícil ecuación de la crianza, hablando de algunos bulos o leyendas urbanas por las que nos preguntan frecuentemente en el grupo.

LOMBRICES Y BRUXISMO

Si el niño rechina los dientes por la noche, es habitual escuchar que tiene lombrices. Lo dice la abuela, la vecina, y, a veces, hasta el doctor Google. Se considera que durante la dentición temporal, el rechinamiento de dientes es un patrón fisiológico, una forma que tiene el cuerpo de establecer a nivel neuromuscular ciertos movimientos. Es decir, que un niño rechine los dientes mientras duerme es “normal”, aunque se escuche desde la habitación contigua. En niños menores de un año suele aparecer también un rechinamiento temporal a medida que erupcionan los primeros dientes. Se debe a la novedad, les hace gracia como suenan y descubrir que son ellos los que lo provocan.
Antiguamente se creía que las molestias y picores que ocasionaban los oxiuros provocaban el bruxismo; Para saber si tiene lombrices lo más fácil es “buscar el bicho”; mi compañera Andrea Masiá escribió estupendamente sobre los oxiuros o lombrices. ¿Cuándo consultar porque un niño rechina los dientes? A grandes rasgos, si coexisten apneas de sueño o alguna otra alteración del patrón normal de sueño, si el desgaste de las superficies dentales es exagerado o notáis su aparición en un breve período de tiempo.

UNTAR APIRETAL EN LA ENCÍA

Un clásico. A estas alturas nos falta poco para cogerle cariño a esta leyenda urbana. Dicen que dicen, que si untas Apiretal© (paracetamol) en la encía del lactante durante la erupción de los dientes, nuestra inocente criatura deja de sufrir por ellos. También se puede conjurar un “Expecto Patronum”; tienen el mismo efecto.
La erupción de los dientes temporales no duele, es un proceso fisiológico como el crecimiento de uñas y cabello. Los dientes no “rompen” la encía, ni “enhuesan”. La erupción empieza intraútero, por lo que sería imposible decir en qué momento exacto un diente va a salir o le molesta; no aparecen de un día para otro, ni de una semana para otra. Salvo que se medique al niño durante sus primeros dos años, es improbable decir con seguridad que un analgésico le ha hecho efecto para el “dolor de erupción”.
Por otro lado, la formulación farmacéutica del Apiretal no permite su absorción por vía mucosa. Es decir, no está haciendo efecto analgésico cuando se unta en la encía. Lo que sí existe es cierto riesgo de ingerir una parte, que no seremos capaces de cuantificar, aumentando el riesgo de intoxicación.
¿Y por qué se calma el niño? Si está molesto (que no dolorido) por la erupción, hacerle un masaje con el dedo y agua fría hace el mismo efecto, es inocuo, no tiene efectos secundarios (salvo que no os lavéis las manos o que el niño decida probar su capacidad caníbal) y es más barato.
¿Acaso cuando os duele la cabeza os frotáis el paracetamol en la frente? El que siga con dudas, puede hacer tranquilamente la prueba.

COLLARES DE ÁMBAR

El ámbar es una resina fosilizada de origen vegetal, una piedra semipreciosa que se usa habitualmente en joyería. El ámbar tiene un precio relativamente elevado; los collares de bolitas amarillas que se venden como tal por menos de diez euros no son de ámbar auténtico. Un experto en joyería nos podría explicar mejor cómo distinguirlos.
Como cualquier “piedra” el ámbar no tiene ninguna cualidad curativa o calmante científicamente demostrada. Me remito al apartado anterior, la erupción es un proceso fisiológico.
Añadir que existe un elevado riesgo de accidente si un niño menor de dos años lleva un collar, está totalmente desaconsejado por el riesgo de ahorcamiento (al engancharse en cualquier sitio) o ahogamiento (si se rompe y traga una de las cuentas, aunque tengan nudos entre ellas, se pueden deshacer)

FLÚOR igual a VENENO

El uso de flúor diario ha demostrado ser la forma más eficaz de prevenir las caries, tanto en niños como en adultos. Siendo la caries una de las diez enfermedades de mayor prevalencia mundial, el uso de dentífricos fluorados es una medida sanitaria buena y barata. Pero hace años han ido apareciendo “teorías de la conspiración” variadas, con el flúor como protagonista absoluto.
El flúor es un elemento químico con gran poder reactivo, es decir, tiene capacidad de unirse a casi cualquier otro elemento. Puro es altamente peligroso, y de ahí su mala prensa (y de la falta de conocimientos elementales de química). En la naturaleza no se encuentra de esta forma, sino formando compuestos con otros elementos; según quien sea su compañero será más o menos peligroso. En nuestra boca se convierte en pareja de hecho de la hidroxiapatita del esmalte dental, transformándola en fluoroapatita, un mineral de mayor resistencia.
El flúor de los dentífricos actuales viene en forma de fluoruro sódico o fluoruro de estaño, que son sales minerales como la sal de mesa. Y como ya dijo Paracelso hace unos cuantos años “la dosis hace al veneno”: si le pones un poco de sal al filete no te pasa nada, si le hechas un kilo de sal igual acabas haciendo una visita al hospital… ¿Dónde está el límite con el flúor? Actualmente se estipula que la dosis mínima tóxica es de 5mg/ por kg de peso: para un niño de 10kg sería ingerir 50mg de fluoruro; equivalente a varios tubos de pasta juntos. Es decir; usados en la cantidad indicada, los dentífricos fluorados son totalmente seguros y efectivos para prevenir las caries.
Hay otros muchos mitos, pero su potencial lesivo es menor ya que se quedan en meras anécdotas. Cualquiera de ellos se puede desmontar con un poquito de ciencia, ganas y la mente abierta. En definitiva, solo somos física y química.
 
Fuente: elpais.com
 
El mejor tratamiento es la prevención, pide cita con nosotros en Deltadent y te haremos una revisión completa de manera gratuita.
pie-de-entradas


Las tecnologías más avanzada en

Nuestra Clínica DeltaDent


En Deltadent somos ocho profesionales expertos en todas las áreas de la odontología, dirigidos por tu dentista de confianza en Madrid: el Dr. Alberto Meriñán Sebastián, reconocido odontólogo a nivel internacional.

Más información sobre nuestra Clínica
ESPECIALIDADESFINANCIACIÓNPROMOCIONESI+DBLOG

LLÁMANOS

91 344 03 80



PIDE CITA

639 457 816



Síguenos en

Redes Sociales



SUBIR

© Deltadent 2019. Todos los derechos reservados.