limpieza lengua archivos | Página 2 de 3 | Clínica dental Madrid Deltadent Chamartin

Blog DeltaDent

ACTUALIDAD DENTAL

Resuelve tus dudas sobre técnicas y tratamientos dentales de la mano del internacionalmente reconocido Dr. Alberto Meriñán Sebastián.







La higiene bucodental es un hábito básico y cotidiano. Estos consejos te ayudarán a que sea la más apropiada:
La higiene bucal es una de las más importantes en el cuidado diario de nuestro cuerpo. Los dientes cumplen una función fundamental en el organismo humano. Su limpieza es parte de las tareas cotidianas que deben aprender los niños desde pequeños, pero que también deben cumplir los adultos. A continuación, te damos pautas para que tu limpieza bucodental sea la más apropiada.

Un cepillado correcto

A la hora de cepillarnos los dientes, es conveniente saber que el movimiento del cepillo debe ser de arriba a abajo y no de izquierda a derecha, ya que de esa manera se puede contribuir a mover los restos de un lado a otro de la boca, generando problemas de sarro y gingivitis. Una limpieza efectiva no es mover el cepillo de un lado a otro, sino saber moverlo por las zonas más ocultas, como la parte trasera de los dientes y también los espacios que hay entre cada uno de ellos.

La saliva, una aliada

Beber agua es otro de los gestos que ayudan a mantener la higiene de los dientes. Es una acción que contribuye a generar saliva, una aliad en la prevención de caries o sarro. La saliva contribuye a reducir el nivel de ácido que desgasta el esmalte de nuestros dientes. Masticar chicles sin azúcar puede ser también un buen método para generar saliva. Los expertos dicen que masticar una pequeña pieza de queso después de las comidas también es beneficioso, puesto que ayuda a disminuir el PH de la placa bacteriana.

La pasta de dientes, con moderación

La abundancia de pasta en nuestro cepillo no garantiza una mejor limpieza, aunque tampoco hay que quedarse corto. Colocarla a lo largo del cepillo ayudará a llegar con él a zonas fundamentales de la boca, como las encías o la parte situada bajo la lengua. Si se abusa de las pasta de dientes, se produce una espuma en la boca que puede dificultar que hagamos una limpieza correcta.

Esperar media hora después de la comida

Una de las pautas más extendidas desde siempre es aquella que dice que los dientes deben lavarse inmediatamente después de las comidas. Muchos expertos lo desmienten. Al parecer, después del acto de comer, el esmalte de los dientes necesita un tiempo para recuperarse. Cepillarse los dientes justo después podría dañar al esmalte, por lo que se recomienda esperar una media hora. Ese período de tiempo ayuda, además, a que se recupere saliva dentro de la boca, un elemento importante para luchar contra los ácidos.

Dos veces al día, innegociables

Las prisas hacen que muchas veces nos ´saltemos´ el hábito de lavarnos los dientes. Por lo general, los dentistas recomiendan proceder a la higiene bucodental dos veces al día como mínimo. Una por la mañana, después de desayunar, y otra a la noche, después de cenar. Durante el sueño, la menor actividad de la saliva y de la lengua hacen que las bacterias encuentren un mejor caldo de cultivo dentro de la boca. Además, si se duerme con la boca abierta, se incrementa el riesgo de que los dientes queden menos protegidos.

Los tres minutos, como mínimo

Ya hemos indicado que el movimiento del cepillo debe hacerse de arriba abajo, tanto en las partes frontales como traseras del diente. ¿Durante cuánto tiempo? La duración no debería ser inferior a los tres minutos, siempre de manera firme pero sin provocar un daño innecesario a nuestras encías. El sangrado habitual a la hora de lavarse los dientes puede ser un síntoma de problemas de sarro o gingivitis. Y no debemos olvidarnos de que también hay que pasar el cepillo por las encías y la lengua, que acumula muchos restos de comida.

¿Qué cepillo me conviene?

Los dentistas aconsejan que se cambie de cepillo cada tres meses. Tras este tiempo, las cerdas perpendiculares se desgastan y corren el riesgo de no cumplir con su función. Los cepillos, en cualquier caso, no deben ser excesivamente duros, puesto que se corre el riesgo de que se dañe el esmalte. Los expertos también aconsejan no colocar un capuchón sobre el cepillo una vez hayamos acabado de lavar los dientes, puesto que de esa manera no se eliminarían correctamente las bacterias acumuladas en él. Por supuesto, conviene limpiarlo cuando terminemos.
 
Fuente: diarioinformacion.com
 
El mejor tratamiento es la prevención, pide cita con nosotros en Deltadent y te haremos una revisión completamente gratuita
pie-de-entradas



Son bastantes los estudios que han determinado que tener una mala higiene bucodental puede repercutir de manera negativa en la salud, aumentando el riesgo de sufrir enfermedades graves. Sin embargo, un grupo de expertos de la Universidad de Ciencias Médicas de Teherán (Irán) ha realizado la primera investigación en la que se observan los casos de un territorio en vías de desarrollo, y ha llegado a la conclusión de que una mala salud bucal puede aumentar hasta un 40% el riesgo de fallecimiento prematuro.
Este estudio, publicado en la revista International Journal of Epidemiology, es observacional y, por lo tanto, no se pueden establecer unas causas y efectos relacionados. No obstante, se cree por otros estudios que este aumento de la mortalidad podría deberse a que las bacterias presentes en una infección en la boca pueden pasar al torrente sanguíneo, alcanzando por ejemplo los pulmones o el corazón, y pudiendo incluso provocar un infarto de miocardio.
La investigación fue realizada con una muestra de 50.045 adultos –un un 57,6% de los cuales eran mujeres de entre 40 y 75 años de edad– residentes en Golestán, una provincia de Irán en la que existen dificultades para acceder a los medios necesarios para un buen cuidado bucodental. Los resultados se obtuvieron gracias a una serie de cuestionarios que analizaban sus hábitos relacionados con la higiene dental, como las piezas con caries, empastes o caídas, el uso de prótesis dentales, o la frecuencia diaria del cepillado.

Asocian la falta de higiene bucodental con cáncer y problemas cardíacos

Durante los nueve años que duró la observación del grupo, desde 2004 hasta 2014, fueron 3.820 los miembros que fallecieron, casi la mitad de ellos debido a enfermedades cardiovasculares, y 839 por distintos tipos de cáncer. Con estos resultados los investigadores llegaron a la conclusión de que perder uno o más dientes aumenta un 30% el riesgo de morir como consecuencia de un tumor o por un problema cardiovascular.
Para evitar estos riesgos, Reza Malekzadeh, que ha liderado el estudio, hace hincapié en la importancia de cepillar los dientes al menos dos veces al día, pues de esta manera se puede reducir la probabilidad de padecer cáncer, diabetes, enfermedades cardiovasculares, o enfermedad pulmonar obstructiva crónica (EPOC).
 
Fuente: webconsultas.com
 
 
El mejor tratamiento es la prevención, pide cita con nosotros en Deltadent y te haremos una revisión completa de manera gratuita.
pie-de-entradas



El esmalte dental es la sustancia más dura en el cuerpo humano, sin embargo, las pequeñas bacterias que viven en nuestra boca pueden producir ácidos que causan su erosión. Mantener una buena higiene bucal puede ayudar a prevenir las bacterias que ocasionan caries.
esmalte
Hábitos que pueden fortalecer los dientes y el esmalte, con el tiempo, y así evitar la erosión del esmalte.
Bebe agua con Fluoruro
El fluoruro es un mineral natural que está siempre presente, en un pequeño grado, en el agua, pero muchas ciudades y empresas también añaden fluoruro al suministro de agua. Años de investigación han demostrado que beber agua con fluoruro puede reducir tu riesgo de caries en un 20 a 40 por ciento.
El fluoruro ayuda a fortalecer el esmalte de varias maneras. En primer lugar, cuando el fluoruro en el agua entra en contacto con los dientes, parte de éste se incorpora en la superficie de los dientes. Esto hace que sean menos vulnerables a las caries.
Luego, después de que tu cuerpo ingiere el fluoruro, estará presente en la saliva, que está siempre en contacto con el esmalte dental. Por lo tanto, le está dando al esmalte una segunda oportunidad de absorber el fluoruro y hacerse resistente al deterioro de los dientes.
Además, si eliges agua en lugar de refresco o jugo, estás eliminando una fuente común de azúcares que pueden contribuir a la caries dental.
Masticar chicle sin azúcar
Mastica chicle sin azúcar cuando no te puedes cepillar te ayudará a estimular la producción de saliva, que es bueno para los dientes.
No sólo la saliva ayuda a enjuagar los ácidos que causan caries, sino que también el contenido mineral de la saliva puede ayudar a remineralizar y fortalecer el esmalte de los dientes.
Cepíllate con una crema dental que endurezca el esmalte
Seleccionar una crema dental con fluoruro asegurará que protejas y endurezcas el esmalte mientras limpias tus dientes. Muchas cremas dentales, especialmente formuladas para ayudar a fortalecer el esmalte dental. El hábito de cepillarse al menos dos veces al día te ayudará a mantener tu esmalte fuerte y sano.
Revisiones periódicas
Hay que mencionar la importancia de acudir de forma regular al dentista. Nos permitirá comprobar el estado del esmalte dental de nuestros dientes, el estado general de cada pieza dental así como también del resto de tejidos bucales, como por ejemplo las encías.
 
El mejor tratamiento es la prevención, pide cita con nosotros en Deltadent y te haremos una revisión completa de manera gratuita.
pie-de-entradas



Habitualmente se tiene la impresión de que las enfermedades de las encías o ‘periodontales’ no son especialmente frecuentes ni importantes. Sin embargo, según la Sociedad Española de Periodoncia y Osteointegración (SEPA), en nuestro país afectan actualmente a 8 de cada 10 adultos mayores de 35 años, y recientes estudios publicados confirman que la periodontitis avanzada es la sexta enfermedad más prevalente del planeta, afectando a un 11,2% de la población mundial. Y a ello se suma que estas enfermedades también influyen muy negativamente en la salud general. Y es que lo que pasa en las encías no se queda en las encías.

No cabe duda de que una buena salud bucodental es clave para disfrutar de una buena salud general. Sin embargo, el ideario popular está plagado de creencias o ‘medias verdades’ que, lejos de proteger nuestros dientes y encías, provocan que descuidemos nuestra salud oral y tengamos un mayor riesgo de contraer enfermedades. Por ello, y en el marco de su Congreso de la Periodoncia y la Salud Bucal que se está celebrado en Málaga con la asistencia de más de 4.300 profesionales de 40 países del mundo, la Sociedad Española de Periodoncia y Osteointegración (SEPA) ha presentado su campaña ‘Cuida tus Encías’ para desmontar estos ‘mitos y leyendas’ y ofrecer consejos prácticos sobre el cuidado de la boca.

Mitos y leyendas

1. Es normal que sangren las encías
El sangrado es un signo de alarma en cualquier lugar del cuerpo y, lógicamente, las encías no constituyen una excepción. Así, una encía sana no debe sangrar, y si lo hace es porque algo no va bien. Además, el origen de este sangrado no se encuentra, como creen muchas personas, en el uso de un cepillo más duro o en un cepillado con mayor fuerza. Como alerta la SEPA, «el sangrado de las encías es un signo de inflamación y de enfermedad».
2. Si no duele, no es importante
La periodontitis o enfermedad de las encías también es conocida, además de como piorrea, como la ‘enfermedad invisible’. Y es que en los estadios iniciales no presenta ningún signo o síntoma aparente, caso del dolor. Pero ello no implica que las encías estén sanas. Un aspecto importante dado que esta periodontitis se asocia a un mayor riesgo de enfermedades muy peligrosas y potencialmente mortales, como las patologías cardiovasculares, la diabetes o el cáncer.
3. Los fumadores están ‘protegidos’ frente a la enfermedad periodontal
El sangrado de las encías es menos frecuente en los fumadores que en el resto de la población. Pero ello no supone que fumar proteja frente a la periodontitis. Por el contrario, los fumadores tienen un riesgo tres veces mayor de padecer la enfermedad y de que esta progrese más rápidamente. Y como el principal signo de alarma, esto es, el sangrado de las encías, está enmascarado, el riesgo de demora diagnóstica es mucho mayor.
4. Los tratamientos de mantenimiento me desgastan los dientes
El esmalte dental, esto es, el armazón que recubre el diente, es la parte más dura y resistente del organismo. De hecho, alcanza siete puntos en la Escala de Mohs –escala que mide la dureza de los materiales y que abre el talco, con un único punto, y cierra el diamante, con 10–. Por tanto, los tratamientos de mantenimiento, amén de necesarios, no desgastan el diente.
Como recuerda la SEPA, «los mantenimientos periodontales son indispensables para el paciente con periodontitis, puesto que es necesario eliminar periódicamente los depósitos de placa bacteriana y cálculo con una regularidad para así evitar la recaída y progresión de la enfermedad. Es una etapa fundamental del tratamiento y la única manera de conseguir el control de la enfermedad periodontal a largo plazo. Este tratamiento continuado no tiene repercusión, ni produce desgaste del diente».
5. El tratamiento periodontal no sirve para evitar la pérdida dentaria
La periodontitis provoca la destrucción de la masa ósea que sustenta las piezas dentales y, por tanto, la pérdida irreversible de los dientes. Por tanto, su tratamiento logra mantener los dientes en la mayor parte de los casos. Y en aquellos en los que no resulta posible, se puede recuperar parte del hueso perdido con técnicas regenerativas específicas.
6. Cuanta más espuma hace el dentífrico, más limpia. Y mejor con un cepillo de cerdas duras
Los espumantes son, junto a otros muchos productos –como los antibacterianos, los humectantes o los saborizantes–, un componente esencial de la formulación básica de la mayoría de las pastas dentales. Pero lo que realmente asegurar una limpieza adecuada de los dientes y elimina la placa bacteriana es el uso adecuado y eficaz del cepillo. Como recuerda la SEPA, «la duración del cepillado y el método empleado son claves para el éxito».
Entonces, ¿es mejor utilizar un cepillo de cerdas duras? Pues sí, pues por lo general son más efectivos a la hora de eliminar la placa bacteriana y las manchas en los dientes. Pero cuidado: los cepillos de cerdas duras o el cepillado brusco o traumático pueden producir desgaste en el esmalte y retracción en las encías, quedando expuesta la raíz de la pieza dental.
7. El colutorio, cuanto más ‘pica’, más cura
Un enjuague bucal fuerte o con mucho alcohol no siempre es mejor para la salud de las encías. Además, pueden provocar sequedad de los tejidos orales. Y asimismo, siempre deben utilizarse como complemento del cepillado, pues por sí solos no son efectivos para controlar la placa bacteriana.
8. El mal aliento o halitosis se debe a problemas digestivos
La realidad es que el mal aliento o halitosis se origina en hasta un 85-90% de las veces en la cavidad oral. De hecho, este mal olor procede del efecto de las bacterias anaerobias que hay en la boca, que son capaces de degradar productos de la alimentación. Así, las deficiencias en la higiene oral, la presencia de enfermedad periodontal, la acumulación de bacterias y la putrefacción de restos de comida son, entre otros, factores de riesgo para el desarrollo de la halitosis.
9. Las limpiezas periódicas de boca sustituyen el tratamiento periodontal
El tratamiento periodontal no se limita a una simple limpieza de la cavidad oral, sino que es una actuación médica individualizada según la situación de cada paciente en un momento concreto. Por tanto, estas limpiezas periódicas no sustituyen, en ningún caso, este tratamiento.
10. Mascar un chicle puede sustituir la higiene bucal
La acción mecánica que conlleva el mascar chicle –o el comer alimentos crujientes como frutas y verduras– favorece la autolimpieza dental. Pero lo que en realidad lleva a cabo el mascar chicle es un efecto de arrastre y un aumento de la salivación, lo que contribuye a la eliminación de la placa. Pero no puede considerarse como un sustituto de otras acciones básicas que conforman la higiene bucal diaria.

No dejes para mañana…

Pero aún queda una última puntualización que sumar a este decálogo. Y es que en salud bucodental no vale el ‘ya me cepillaré los dientes por la mañana.
Como concluye la SEPA, «al dormir se produce menos saliva, y el movimiento de nuestra lengua, mejillas y labios es menor. Esta situación favorece el crecimiento de las bacterias causantes de la caries y de las enfermedades de las encías. Y es que como consecuencia de la disminución de producción de saliva durante la noche, nuestra boca se encuentra más desprotegida y las bacterias pueden adherirse más fácilmente a nuestros dientes. Por ello, es absolutamente necesario limpiar cada diente meticulosamente antes de dormir. Si hay un cepillado imprescindible a lo largo del día, es el que debe hacerse antes de acostarnos».
 
Fuente: abc.es
 

El mejor tratamiento es la prevención, pide cita con nosotros en Deltadent y te haremos una revisión completa de manera gratuita.

pie-de-entradas



A la hora de elegir entre un cepillo eléctrico o manual hay que señalar que los dos pueden ser igual de eficaces si se utilizan correctamente y, sobre todo, si se adapta a las necesidades de cada persona.
Está claro que la electrónica quiere hacernos la vida más fácil pero ¿hasta que punto estos gadgets son mejores?, ¿son efectivos respecto al tradicional de toda la vida?.

  • El cepillo eléctrico elimina más placa que un cepillo normal y sin necesidad de ejercer más presión.
  • Refuerza el cuidado de las encías.
  • Limpieza más efectiva entre los dientes.
  • El cepillo eléctrico es más rápido por la velocidad de giro del cabezal.
  • El cepillado de los dientes es más cómodo.
  • Incorporan distintas velocidades para la limpieza de cada zona.
  • Fáciles de usar (también para los niños) y más precisos por los temporizadores que incluyen.
  • Requieren del uso de baterías o de fuentes de energía para ser recargados y poder ser utilizados.
  • Son más costosos que los cepillos manuales.
  • Son difíciles de transportar y ocupan mucho espacio.

Es importante elegir un cepillo de dientes eléctrico con sensor de presión (para saber si estamos cepillando demasiado fuerte), botón de parada y temporizador (contadores de tiempo para cada zona de la boca). Los cabezales se tienen que sustituir cada 3 meses.

  • En caso de enfermedad periodontal conviene no utilizar el cepillo eléctrico para evitar que la encía se pueda retraer.
  • En caso de encías sensibles consultar siempre al dentista.

Conclusión

Aunque ambos cepillos, manuales y eléctricos, gozan de ventajas e inconvenientes, la realidad es que el mejor cepillo que usted puede comprar es aquel que vaya a utilizar. Lo importante es cepillarse los dientes al menos 2 veces al día durante 2 minutos. Si no lo tiene claro, lo recomendable entonces es realizar una limpieza mixta, utilizando el cepillo manual durante el día y emplear el cepillo eléctrico para la noche o cuando estamos más cansados.
 
 
El mejor tratamiento es la prevención, pide cita con nosotros en Deltadent y te haremos una revisión completa de manera gratuita.
pie-de-entradas


Las tecnologías más avanzadas en

Nuestra Clínica DeltaDent


En Deltadent somos ocho profesionales expertos en todas las áreas de la odontología, dirigidos por tu dentista de confianza en Madrid: el Dr. Alberto Meriñán Sebastián, reconocido odontólogo a nivel internacional. Nuestro equipo de dentistas en Concha Espina Chamartín, altamente cualificado, junto a las más avanzadas tecnologías, consigue ofrecer siempre los mejores resultados posibles, tanto a nivel estético como de salud bucodental.

Más información sobre nuestra Clínica
ESPECIALIDADESFINANCIACIÓNPROMOCIONESI+DBLOG

LLÁMANOS

91 344 03 80



PIDE CITA

639 457 816



Síguenos en

Redes Sociales



SUBIR