Blog DeltaDent

ACTUALIDAD DENTAL

Resuelve tus dudas sobre técnicas y tratamientos dentales de la mano del internacionalmente reconocido Dr. Alberto Meriñán Sebastián.







El mal aliento o halitosis, es un problema común, que afecta aproximadamente a la mitad de la población. Generalmente, el paciente que sufre mal aliento, no lo detecta por sí mismo. El mal olor, en la mayoría de los casos, tiene origen en la propia boca: halitosis oral. En un menor número de pacientes, se puede deber a otras causas ajenas a la boca: halitosis extraoral. Puede que, como veremos más adelante, tengamos la sensación de expirar mal aliento, sin que sea cierto: pseudohalitosis.

Halitosis oral

El 80% de los casos de halitosis, tiene origen dentro de la cavidad bucal. Se puede deber a diversas causas patológicas:

  • Higiene deficiente. La acumulación de placa bacteriana en lengua –fundamentalmente–, dientes y encías.
  • Caries, enfermedad periodontal.
  • Úlceras.
  • Estomatitis. Inflamación de la mucosa oral por infección vírica o bacteriana.
  • Faringitis. Inflamación de la faringe por infección vírica, bacteriana o fúngica.
  • Efectos de radioterapia o quimioterapia.

Causas no patológicas:

  • Xerostomía, falta de saliva o boca seca, causada por:
    • Edad avanzada. Con la edad, las glándulas salivares pierden eficacia.
    • Sueño. Durante el sueño, el flujo salivar disminuye considerablemente.
    • Estrés y ansiedad.
    • Fármacos.
  • Prótesis que dificulten una higiene correcta.
  • Dieta. Algunos alimentos como el ajo o la cebolla, pueden originar mal aliento, así como el consumo de alcohol. Tras la digestión, los agentes desencadenantes del mal olor, pasan al torrente sanguíneo, después a los pulmones, y acaban expulsándose por la boca con la respiración.
    Períodos de ayuno o saltarse alguna de las comidas puede originar halitosis.
  • Deshidratación.
  • Tabaco.

Halitosis extraoral

  • Con origen en el aparato respiratorio:
    • Rinitis, sinusitis. Infecciones de las mucosas nasales y de los senos.
    • Amigdalitis. Inflamación de las amígdalas.
    • Enfermedades graves como neumonías o carcinomas.
  • Con origen en el aparato digestivo:
    • Infecciones, como la causada por la bacteria Helicobacter Pylori.
    • Úlceras gástricas.
    • Reflujos.
    • Eructos.

Pseudohalitosis

El paciente que está convencido de que desprende mal aliento, que sin embargo no es detectado por terceras personas. Puede desembocar en halitofobia, si el paciente persiste en la creencia, tras ser tratado por el odontólogo. Puede estar relacionada con una situación psicológica de inseguridad, y se manifiesta de diversas formas, que pueden complicar las relaciones sociales:

  • Interpretan erróneamente acciones de terceras personas, si estas se alejan, ventilan la estancia, se tapan nariz o boca en una conversación u ofrecen un chicle o caramelo.
  • Huelen obsesivamente el micrófono del teléfono, su propia saliva, su aliento tapándose la boca con la mano, el hilo dental, y detectan un olor que no perciben terceras personas.
  • Se alejan físicamente de su interlocutor al hablar, hablan con la cabeza hacia abajo, o se tapan la boca.
  • Higiene compulsiva. Cepillado extremadamente frecuente o agresivo.

Prevención

Como es habitual, recomendamos una higiene oral óptima –lengua incluida–, hábitos alimenticios saludables, aprender a gestionar el estrés, hidratación frecuente, evitar el tabaco y el alcohol, y revisiones periódicas en la clínica dental.
El mejor tratamiento es la prevención, pide cita con nosotros en Deltadent y te haremos una revisión completa de manera gratuita.
pie-de-entradas
 



Dulce, es el sabor de la Navidad. Ya lo comentábamos en un post anterior, antes de las pasadas fiestas: los efectos de los excesos en navidades, no solo se aprecian en la báscula, también nuestros dientes se pueden ver afectados por el exceso de azúcar, si no tenemos en cuenta una serie de consejos.

Azúcar que se transforma en ácido

Es de sobra conocida la relación entre azúcar y caries. Las bacterias de la boca se alimentan de los azúcares que ingerimos, presentes en bebidas azucaradas, alimentos procesados y, por supuesto, todo tipo de dulces. Los hidratos de carbono son otra fuente de alimento para estas bacterias. Durante la digestión, principalmente de azúcares, las bacterias segregan ácido.

Ácido que ataca el esmalte

El ácido que producen las bacterias, es particularmente agresivo durante los primeros 20 minutos desde la ingestión de azúcar o hidratos de carbono.

Podemos proteger el esmalte dental con unos sencillos consejos:

1- Controlar la ingestión de azúcar. Los azúcares están presentes no solo en dulces o refrescos. Casi todos los alimentos procesados, contienen azúcar: leamos atentamente las etiquetas y decidamos la cantidad de alimentos procesados que nos conviene ingerir. Incrementa la ingestión de agua y sustituye los refrescos azucarados por bebidas saludables como infusiones y zumos naturales.

2- Limitar el tiempo de exposición a los ácidos. Evitemos comer entre horas bollería, dulces, pan, y golosinas que permanezcan largo tiempo en la boca.

3- Una higiene bucal adecuada. Un cepillado correcto de dientes tras las comidas, ayudará a eliminar restos de alimentos y bacterias. El empleo de seda dental una vez al día, es imprescindible para una limpieza adecuada entre los dientes, donde las bacterias se hacen resistentes al cepillado.

4- Prevención y detección. Nadie mejor que nuestro odontólogo para prevenir la aparición de caries y otros problemas bucodentales, así como la detección temprana de posibles patologías. Acude a revisión dos veces al año, y no olvides realizarte limpiezas dentales con la frecuencia que te indique el especialista, con el fin de evitar la formación de placa bacteriana dental.

¿Piensas que tu alimentación no ha sido del todo sana durante estas fiestas? Este es el momento de tomar de nuevo el control de nuestros hábitos saludables.



Entre aquellos que mantienen una higiene bucal correcta a diario suele darse una duda recurrente. ¿Realmente es indispensable una limpieza? La respuesta es: sí.
Existen zonas de difícil acceso a la higiene, donde sólo puede acceder un profesional con instrumental específico, y es precisamente en esos espacios donde la placa bacteriana se va solidificando en formas de depósitos de sarro. Además, en algunos casos el apiñamiento de los dientes dificulta aún más el acceso a una correcta limpieza, lo que puede derivar en enfermedades periodontales, como la gingivitis o periodontitis.
Por lo tanto, siempre es aconsejable acudir a revisiones periódicas al dentista, que es quien debe recomendar a cada paciente la frecuencia con la que debe ser realizada una limpieza dental profesional, ya que cada persona tiene necesidades diferentes.
¿En qué consiste este tratamiento?
Básicamente en la eliminación de depósitos de sarro con instrumental de ultrasonidos. Además, acabamos la limpieza con una pasta de profilaxis para eliminar las manchas producidas por la dieta o el tabaco.
¿Podría causar algún daño a nuestros dientes o encías?
No. Una limpieza dental realizada por profesionales no debería causar ningún daño a nuestros dientes o encías. Por eso, y para evitar riesgos innecesarios, es importante que acudamos a un especialista para llevarla a cabo.
¿Las limpiezas pueden producir sensibilidad dental?
Sí. Las limpiezas dentales, en casos concretos, pueden causar cierta sensibilidad dental que no deberían durar más de una semana. Esto sucede al dejar al descubierto partes del diente que antes se encontraban cubiertas por el sarro. Esta sensibilidad, que desaparece a los pocos días, puede hacer que comer y beber sea una experiencia dolorosa.
Para evitar o mitigarla se recomienda comer o beber los alimentos templados y evitar alimentos calientes o fríos. Eso sí, si los síntomas de sensibilidad duran más de unas semanas, se debe acudir al dentista.

Fuente: vivirmasymejor.elmundo.es
 
El mejor tratamiento es la prevención, pide cita con nosotros en Deltadent y te haremos una revisión completamente gratuita
pie-de-entradas



Nuestra tonalidad viene predeterminada por nuestra genética, así como el grosor o la evolución futura de nuestros dientes, pero debido a ciertos hábitos, tus dientes amarillean; en nuestra mano está corregirlos para no perder la mejor de nuestras sonrisas:

  • Alimentación inadecuada. El café, el vino o el té son bebidas que pueden acabar produciendo manchas en nuestros dientes si las consumimos en exceso. También debemos vigilar el consumo de refrescos carbonatados, ya que presentan un alto nivel de ácido que penetra en nuestros dientes dañando el esmalte.
  • Mala higiene bucal. Por supuesto, mantener un buen hábito a diario es vital para tener una sonrisa en perfectas condiciones, no sólo a nivel estético. Aquí puedes comprobar si tu higiene es o no la correcta.
  • Tabaquismo. Entre las sustancias que conforman el tabaco se encuentra el alquitrán, responsable de que los dientes se amarillen y/o adquieran una tonalidad más oscura.
  • Consumo de algunos antibióticos. Determinados fármacos pueden acarrear un problema secundario en nuestros dientes. Éste es el caso de la tetraciclina, un compuesto presente en varios medicamentos que puede provocar manchas horizontales de color grisáceo o marrón en los dientes de los pacientes que la consumen.

Por lo tanto, si quieres mejorar la blancura de tu dentadura, debes comenzar a corregir estos hábitos inadecuados, además puedes completar la acción con un tratamiento estético que te ayude a lograr tu tono ideal. Eso sí, en el caso de que tu cambio de color se produzca por un desgaste de tu esmalte no debes usar métodos blanqueantes ni cepillarte los dientes fuertemente, ya que la dentina se encontrará demasiado expuesta a ser dañada. Para ello, lo recomendable es que acudas a un profesional y utilices dentífricos diseñados especialmente para reparar y proteger las zonas más sensibles de tu dentadura.
 
Fuente: vivirmasymejor.elmundo.es
 
 
El mejor tratamiento es la prevención, pide cita con nosotros en Deltadent y te haremos una revisión completa de manera gratuita.
pie-de-entradas


Las tecnologías más avanzada en

Nuestra Clínica DeltaDent


En Deltadent somos ocho profesionales expertos en todas las áreas de la odontología, dirigidos por tu dentista de confianza en Madrid: el Dr. Alberto Meriñán Sebastián, reconocido odontólogo a nivel internacional.

Más información sobre nuestra Clínica
ESPECIALIDADESFINANCIACIÓNPROMOCIONESI+DBLOG

LLÁMANOS

91 344 03 80



PIDE CITA

639 457 816



Síguenos en

Redes Sociales



SUBIR

© Deltadent 2019. Todos los derechos reservados.