Blog DeltaDent

ACTUALIDAD DENTAL

Resuelve tus dudas sobre técnicas y tratamientos dentales de la mano del internacionalmente reconocido Dr. Alberto Meriñán Sebastián.







Con el frío, todos y cada uno de nosotros hemos sentido esa extraña reacción involuntaria de castañear los dientes, como si fuéramos al ritmo de la brisa heladora, pero ¿sabes por qué castañeamos los dientes?¿Qué ventaja nos produce?
A unos 8ºC de temperatura exterior, nuestra piel actúan para evitar la pérdida de calor corporal erizando el vello corporal. Esto ya no sirve de gran cosa porque tenemos menos pelo que nuestros antepasados. Los vasos sanguíneos de la peil también se contraen, a fin de que fluya menos sangre caliente por las capas externas de la piel, especialmente manos y pies, y así se ahorra calor.
El cuerpo tiene ese tipo de respuestas antes los estímulos externos con el objetivo de evitar daños en los órganos internos. El castañear de dientes tiene el origen en unos sensores distribuidos por la piel que se encargan de captar la temperatura ambiente y la transmiten al hipotálamo (cerebro), produciendo una conexión entre el sistema nervioso y hormonal para controlar nuestra temperatura corporal.
Las rápidas contracciones que se producen en los músculos de la mandíbula mejoran la circulación de la sangre y consiguen calentar el cuerpo. Cuanto más tiritamos, más calor vuelve a alcanzar el organismo, ya que el cuerpo intenta producir calor de forma activa, aumentado la frecuencia cardíaca. Los músculos corporales se tensionan para apoyar esta causa.
Además del frío, la fiebre o una situación de estrés y miedo también pueden generar un castañeteo o tiritona en la que los dientes chocan entre sí alrededor de 240 a 260 veces por minuto. Cuando el apretón de dientes sucede de manera sistemática y por las noches mientras dormimos (bruxismo), conviene usar una férula de descarga que proteja nuestra dentadura del desgaste y evite que se dañe el esmalte. Asimismo, nos librará de dolores en mandíbula y cervicales.
 
El mejor tratamiento es la prevención, pide cita con nosotros en Deltadent y te haremos una revisión completa de manera gratuita.
pie-de-entradas



Los productos de cuidado bucal llevan muchísimos años con nosotros, pero no siempre fueron tal y como los conocemos ahora. Hoy te invitamos a dar un pequeño viaje por la curiosa historia de la salud bucal.
En la prehistoria, los primeros “cepillos de dientes” eran simplemente ramitas con un extremo masticado, formando una especie de escobilla para eliminar los restos de alimentos.
La primera pasta dental fue inventada por los egipcios usando ingredientes que hoy nos resultan de lo más exótico: piedra pómez pulverizada, cáscara de huevo, uñas de buey, sal, pimienta, hojas de menta, mirra, flores y agua. Los griegos no se quedaban cortos, ya que realizaban enjuagues con orina humana para blanquear los dientes y prevenir las caries. En la Roma antigua se utilizaba un trozo de tela para limpiar los dientes junto con un compuesto de vinagre, miel, sal y cristal machacado.
Los primeros cepillos de dientes similares a los de hoy en día se inventaron en China en el siglo XV insertando cerdas de jabalí en mangos de hueso o bambú. La ruta de la seda permitió que los cepillos llegaran hasta Europa, donde pasaron a fabricarse con pelo de caballo. También se usaban mondadientes de plumas de ave, de bronce o de plata.
La pasta de dientes como producto industrial nació en Inglaterra en el siglo XVIII. Se podía obtener en formato de polvo o en pasta y venía envasado en recipientes de cerámica.
El siglo XX vio popularizarse y hacerse accesible la salud bucal. En los años 30 aparecieron los primeros cepillos de dientes hechos en plástico y nylon, lo que hizo que muchas más personas pudieran permitírselos. En 1939 nace el cepillo dental eléctrico en Suiza. Después de la II Guerra Mundial los detergentes sintéticos como el lauril sulfato de sodio sustituyeron al jabón que solía usarse en las pastas dentales. A finales de los 60 se comercializó la primera pasta de dientes con flúor.
En España, el primer cepillo de dientes moderno llegó a las farmacias en 1973.
 

Vía: phb.es

 
El mejor tratamiento es la prevención, pide cita con nosotros en Deltadent y te haremos una revisión completa de manera gratuita.
pie-de-entradas



Nuestros dientes pueden revelar nuestros orígenes y mostrar los secretos de nuestra vida, como por ejemplo, desvelar dónde crecimos, según un nuevo estudio conjunto de las universidades de Florida (EEUU) y Macquarie en Sydney (Australia), que afirma que el lugar donde vivimos se marca en nuestro esmalte dental por la composición isotópica del plomo al que hemos estado expuestos en nuestra infancia.
Como la actividad humana que genera la contaminación por plomo es diferente en cada parte del mundo, los perfiles de isótopos de plomo en el medio ambiente, también, ofreciendo así una alta precisión, tanto en dientes humanos prehistóricos o modernos, de sus lugares de procedencia.

El estudio, que ha sido publicado en la revista Science of the Total Environment, explica que esta información podría servir de gran ayuda a la policía de cara a los múltiples casos sin resolver que existen en el archivo policial, ya que, los dientes podrían ayudar a centrar la investigación en un área geográfica en particular. “Podemos utilizar esta señal de contaminación para averiguar de donde vinieron estas personas ”, explica George Kamenov, coautor del estudio.
A diferencia de los huesos, el esmalte dental se desarrolla y se fija en la infancia, por lo que el perfil de los isótopos de plomo queda preservado en el mismo para siempre. “Cuando un niño crece, se graba la señal del medio ambiente local. Si ese niño se mudara a otro lugar, su isótopo será distinto al de la población local”, afirma Kamenov
Más allá de lo curioso de dicho estudio, nos quedamos con la conclusión de que tus dientes dicen mucho más de ti de lo que podrías llegar a creer.
 
Fuente: muyinteresante.es

El mejor tratamiento es la prevención, pide cita con nosotros en Deltadent y te haremos una revisión completa de manera gratuita.
pie-de-entradas



Llega una nueva ola de frío que está dejando ya temperaturas bajo cero de manera generalizada, y ante el ambiente gélido que ya nos acompaña hay personas extremadamente tolerantes a las bajas temperaturas y otras que son altamente sensibles cuando llega el invierno. Pertenezcamos a un bando o a otro, todos y cada uno de nosotros hemos sentido esa extraña reacción involuntaria de castañear los dientes, como si fuéramos al ritmo de la brisa heladora, pero ¿sabes por qué castañeamos los dientes? ¿Qué ventaja nos produce?
El cuerpo tiene ese tipo de respuestas antes los estímulos externos con el objetivo de evitar daños en los órganos internos. El origen está en unos sensores distribuidos por la piel que se encargan de captar la temperatura ambiente y la transmiten al hipotálamo (cerebro), produciendo una conexión entre el sistema nervioso y hormonal para controlar nuestra temperatura corporal.

Las rápidas contracciones que se producen en los músculos de la mandíbula mejoran la circulación de la sangre y consiguen calentar el cuerpo. Cuanto más tiritamos, más calor vuelve a alcanzar el organismo, ya que el cuerpo intenta producir calor de forma activa, aumentado la frecuencia cardíaca. Los músculos corporales se tensionan para apoyar esta causa.
Además del frío, la fiebre o una situación de estrés y miedo también pueden generar un castañeteo o tiritona en la que los dientes chocan entre sí alrededor de 240 a 260 veces por minuto. Cuando el apretón de dientes sucede de manera sistemática y por las noches mientras dormimos (bruxismo), conviene usar una férula de descarga que proteja nuestra dentadura del desgaste y evite que se dañe el esmalte. Asimismo, nos librará de dolores en mandíbula y cervicales.
El mejor tratamiento es la prevención, pide cita con nosotros en Deltadent y te haremos una revisión completa de manera gratuita.
pie-de-entradas


Las tecnologías más avanzada en

Nuestra Clínica DeltaDent


En Deltadent somos ocho profesionales expertos en todas las áreas de la odontología, dirigidos por tu dentista de confianza en Madrid: el Dr. Alberto Meriñán Sebastián, reconocido odontólogo a nivel internacional.

Más información sobre nuestra Clínica
ESPECIALIDADESFINANCIACIÓNPROMOCIONESI+DBLOG

LLÁMANOS

91 344 03 80



PIDE CITA

639 457 816



Síguenos en

Redes Sociales



SUBIR

© Deltadent 2019. Todos los derechos reservados.