Blog DeltaDent

ACTUALIDAD DENTAL

Resuelve tus dudas sobre técnicas y tratamientos dentales de la mano del internacionalmente reconocido Dr. Alberto Meriñán Sebastián.







Los adornos en la dentadura están de moda. Desde hace unos años, hemos visto cómo algunos referentes del mundo del espectáculo se han lanzado a esta tendencia estética en apariencia inofensiva. Sin embargo, las repercusiones que puede producir en nuestra salud bucodental son múltiples e incluso de gravedad, por lo que debemos tener en cuenta a qué nos exponemos realmente.
1489058079_adornos-jpg
Los grillz dentales se hicieron populares en los años 80 y son uno de los adornos que hemos visto lucir últimamente a varias estrellas. Se trata de unas cubiertas que se sitúan sobre los incisivos y que están hechas de distintos materiales, como metal, oro o incluso piedras preciosas. A pesar de que son “de quita y pon”, pueden ocasionar problemas como caries dentales, roturas de los dientes, pérdida de esmalte, aumento de la sensibilidad dental e incluso enfermedad periodontal.
Otro de las tendencias dentales que se han visto en los últimos años es el “tateeth”, o lo que es lo mismo: tatuajes sobre el diente. Existen dos categorías. Los temporales son diseños que se imprimen sobre unas pegatinas que el odontólogo adhiere al diente, y que suelen durar en torno a 15 días. En cambio los permanentes, hechos con porcelana, se imprimen sobre carillas, fundas o implantes y se hornea a más de 200 grados para asegurar que no se borre con el cepillado diario. Si no se nos realiza adecuadamente se puede dañar el esmalte original, donde por cierto nunca debe realizarse directamente. Como consecuencia puede haber pérdida de esmalte, sobreexposición de la dentina y aumento de la sensibilidad dental, entre otras consecuencias negativas.
Y no nos olvidamos de los piercings dentales, que ya llevan más años popularizados entre los jóvenes. Entrarían tanto los pendientes en la lengua o el frenillo de la encía como las pequeñas incrustaciones en los dientes. Como acarrea una mayor dificultad de limpieza, las personas que los usan tienen una mayor propensión a la acumulación de bacterias, alitosis e infecciones de las encías. Además, pueden provocar erosión y fractura dental y otros daños colaterales que pueden afectar a distintas partes del cuerpo, como el sistema digestivo.
 
Fuente: vivirmasymejor.elmundo.es

 
El mejor tratamiento es la prevención, pide cita con nosotros en Deltadent y te haremos una revisión completa de manera gratuita.
pie-de-entradas



Qué hacer si el niño se da un golpe en un diente de leche
Definimos traumatismo como aquella lesión corporal producida por una acción mecánica externa. Pura física newtoniana aplicada a los maxilares de nuestras tiernas criaturas. En este artículo explicaremos brevemente los tipos de traumatismos dentales y qué hacer en ese caso. Lo hemos dividido según sea dentición temporal o permanente (spoiler, aunque todas son ovejas, no mezclemos churras con merinas).
Lo fundamental en los dientes de leche es que, debajo de nuestro pobre diente traumatizado, está el germen del diente definitivo, en diferentes estadios de desarrollo, y es éste el que procuraremos preservar a toda costa. A fin de cuentas, es el que deberá usar hasta los 85 años según la esperanza de vida actual.
Otro condicionante es la edad del niño. Primero por el grado de cooperación que pueda tener en un momento que precisa atención urgente, y por otro, por la perspectiva de duración en boca del diente afectado. No es lo mismo un golpe en un incisivo a los 6 años que a los 2.
Existen diferentes tipos de traumatismos:
Traumatismos que no precisan atención urgente
Conclusión. Es el típico “golpe”, no hay movilidad ni desplazamiento de la pieza, dolor de intensidad variable (según el nivel de tolerancia individual). El único cuidado que precisa es dieta blanda mientras siga molestando.
Subluxación. Puede presentarse sangrado en la encía; el dolor y la movilidad son mayores que en el caso de la concusión.
Fractura de esmalte / esmalte y dentina. Ocurre cuando el golpe provoca la pérdida de parte del diente, en mayor o menor grado. Si no veis un punto rojo en el diente podéis diferir la visita al dentista un par de días, hasta que se pase el susto. Según el grado de rotura precisará un pequeño limado (para no dañar labios y lengua) o reponer lo perdido.
Avulsión. El rey de los traumatismos, el que a los padres pone los pelos de punta… Es la pérdida total de la pieza dentaria debido al golpe. Es muy aparatoso, pero la única precaución que han de tener los padres es mirar el diente para comprobar que esté entero; y contar cuántos quedan en boca. Al ser traumatismos de intensidad mayor suelen afectar a varios dientes, y no queremos sorpresas. La herida se puede comprimir con unas gasas estériles durante unos minutos y evitar que el niño escupa fuerte para permitir una buena cicatrización. Y darle un helado, más con estos calores; el frío es un potente antiinflamatorio.
Los dientes de leche, nunca, jamás de los jamases se deben reimplantar. Existe riesgo de infección, pero fundamentalmente se produce una reacción llamada cementosis, por la que el diente queda “pegado” al hueso, impidiendo o dificultando su posterior exfoliación y recambio por el definitivo.
Traumatismos que precisan atención urgente
Son las situaciones en las que debéis actuar lo antes posible, buscando atención especializada por parte de un odontólogo; si vais al hospital lo único que podrán hacer es prescribir analgésicos.
Intrusión. El golpe provoca que el diente “se hunda” en el hueso. Es el traumatismo con mayor potencial para dañar al permanente, dependiendo de lo que se haya hundido en el alvéolo.
Extrusión. Lo contrario del anterior, el diente “se sale” del alvéolo, hay desplazamiento parcial. Produce interferencias al morder o cerrar la boca, y esto produce mucho dolor, nunca se debe dejar así. En ocasiones se puede “recolocar” el diente, pero debe hacerlo un profesional porque una mala reposición condiciona su viabilidad y puede dañar al germen del permanente.
Fractura coronal. La corona es la parte del diente que “se ve”, a diferencia de lo que hablamos anteriormente, en este caso la pérdida de sustancia dental afecta a la pulpa, el famoso “nervio” que tantas malas noches da… Veréis un punto rojo en la zona de rotura, incluso una pequeña hemorragia (no asustarse, he dicho pequeña). Duele mucho, así que hay que tratarlo sin demoras. En este caso evitar el helado, hielo, etc.
Traumatismos de tejidos blandos
Suelen ir de la mano de los anteriores: lengua, labios, encía, etc. Son muy aparatosos, sangran mucho, el niño llora y los padres se asustan. Calma porque son pocos los que acaban necesitando sutura. Procurar limpiarlos, al menos con agua fresca o clorhexidina si tenéis a mano, y un poco de compresión con gasas (si el niño se deja). Intentad no tirar demasiado de la zona dañada para no reabrir las heridas y paciencia. En pocos días estará cicatrizado y como nuevo.
 
Fuente: dentalista.es
 
El mejor tratamiento es la prevención, pide cita con nosotros en Deltadent y te haremos una revisión completa de manera gratuita.
pie-de-entradas



Algunas de las marcas de agua embotellada que se comercializan son peligrosas. Su composición química podría no ser la que se recomienda para la salud, hasta el punto de ser más dañinas que el agua del grifo y de deteriorar el esmalte de los dientes.
Se recomienda que el agua que consumimos tenga el pH neutro. El pH, el nivel de acidez o alcalinidad del agua, puede ser perjudicial para la salud si es muy alto o si es muy bajo. La escala para calcular este nivel oscila entre el 0 y el 14, y se considera como neutro el pH 7.
Por este motivo, muchos son los que prefieren beber agua embotellada. Se considera, en teoría, que garantiza un pH de 7.
Nada más lejos de la realidad. Desde hace tiempo por la red circulan vídeos en los que la gente comprueba la alcalinidad y la acidez de varias marcas de agua embotellada. Los resultados no podrían ser menos halagüeños. Desde el Daily Mail alertan, por ejemplo, de que solo apenas cuatro de nueve marcas de agua embotellada tienen un nivel de pH normal. Otros vídeos vierten conclusiones parecidas.
Un problema que afecta a los dientes
Beber agua con un alto nivel de acidez daña el esmalte de los dientes, alerta el doctor Eunjung Jo en Daily Mail.
“Nuestro esmalte empieza a erosionarse con un nivel de pH de 5,5, así que es mejor evitar las bebidas con un nivel de pH inferior a 5,5″.
El daño es mayor si se bebe durante más tiempo, en otras palabras, beber esa taza de café durante tres horas es más perjudicial que beberla en media hora.
“Cuanto más largos son los sorbos y más tiempo se queda en la boca, más perjudicial”, alertan desde el rotativo.
Además, el agua embotellada no tiene flúor, un componente beneficioso para el esmalte dental y que sí está presente en el agua del grifo. Quienes solo consumen agua embotellada, pueden usar pastas de diente fluoradas para compensar.
Los expertos consultados por Daily Mail recomiendan, por tanto, encontrar el equilibro entre consumir ambos tipos de agua. No hay razón para evitar el agua del grifo. “Es del todo saludable”, indican.
 
Fuente: mundo.sputniknews.com
 
El mejor tratamiento es la prevención, pide cita con nosotros en Deltadent y te haremos una revisión completa de manera gratuita.
pie-de-entradas



Los males del ‘runner’ en los que no habías pensado: traumatismo dental y bruxismo
Al hablar de la práctica del ‘running’ es frecuente pensar en patologías musculares, sobre todo en las extremidades inferiores, pero la boca es otro de los puntos a tener en cuenta
Los corredores no son los deportistas que más padecen, a primera vista, muchos traumatismos faciales; sin embargo, sí que son frecuentes los traumatismos dentales, especialmente en las carreras de montaña, tan de moda en los últimos tiempos. Lo más habitual en estos corredores es sufrir impactos de intensidad leve-moderada que pueden originar fracturas en las piezas que serán tratadas por los odontólogos en la mayoría de los casos.
Cuando una persona sufre un golpe en la boca que provoque la avulsión o salida completa de la pieza dental (corona y raíz enteras), debe reimplantarla de forma urgente. Existe una relación exponencial entre el tiempo que se tarda en recolocar la pieza dental en el alveolo dentario y la posibilidad de que vuelva a tener estabilidad futura en el hueso. Esto se debe hacer lavando el diente con agua o leche y cogiéndolo por la corona sin manipular la raíz en exceso, para después introducirlo en su alveolo. Si el dolor o la situación de estrés del momento lo impiden, se debe colocar el diente debajo de la lengua o, como tercera opción, se meterá en un recipiente con agua o leche. Acto seguido, el corredor accidentado debe acudir a un centro sanitario donde exista un especialista en cirugía maxilofacial o a un odontólogo, para así tratar de estabilizar la zona mediante diferentes dispositivos.
‘Running, la gran obsesión’
El entrenamiento también puede causar dolores de cabeza o cefaleas en personas predispuestas. Algunas pueden tener relación con componentes nerviosos y vasculares de tipo migrañoso. En estos casos, especialmente en épocas de sol, es fundamental tratar de correr con protección, mediante el uso de gafas y gorra, ya que, al exponernos de manera directa en la cabeza, el sol produce un efecto vasodilatador.
Un segundo tipo de cefaleas que son frecuentes en corredores son las asociadas a las contracturas musculares al apretar los dientes. De la misma manera que algunos pacientes utilizan las famosas férulas de descarga (dispositivos intraorales a modo de mordedores especiales, con un perfil menor a los protectores dentales clásicamente utilizados en los deportes de contacto), desde hace unos años se ha popularizado el uso de dispositivos similares en los entrenamientos y en las carreras. Estas férulas disminuyen la tensión que ejercen los músculos faciales masetero y temporal sobre la mandíbula y la articulación temporomandibular. Una de las ventajas teóricas añadidas es que además, en determinados pacientes, pueden ayudar a aumentar el espacio por donde pasa el aire al propulsar la mandíbula hacia delante, concepto utilizado en alguna enfermedad como el síndrome de apnea-hipopnea del sueño.
Entre los corredores son frecuentes las cefaleas asociadas a contracturas musculares por apretar los dientes.
Sin embargo, el especialista debe ser capaz de seleccionar de manera correcta las personas que se pueden beneficiar de estos dispositivos, pues también pueden limitar la entrada de aire y forzar la articulación en pacientes con unas características diferentes.
Estas consideraciones son, por tanto, fundamentales, ya que la correcta entrada de aire es uno de los aspectos más importantes que marcarán la diferencia en la carrera. Entre otras ventajas, pueden ayudar a hacer desaparecer el flato que tanto hace sufrir a los corredores. Para ello, también se puede trabajar el concepto de la respiración asimétrica como patrón respiratorio, que consiste en tomar y soltar el aire en un número diferente de pasos, siguiendo un patrón 2:3, 3:2, 1:2, etc… Esta práctica permite disminuir, e incluso hacer desaparecer, el famoso flato y los tan frecuentes dolores musculares en los isquiotibiales. Antes de hacerlo durante la carrera, es recomendable comenzar a practicarlo mientras se camina.
 
Fuente: elconfidencial.com
 
El mejor tratamiento es la prevención, pide cita con nosotros en Deltadent y te haremos una revisión completa de manera gratuita.
pie-de-entradas



Nuestra tonalidad viene predeterminada por nuestra genética, así como el grosor o la evolución futura de nuestros dientes, pero debido a ciertos hábitos, tus dientes amarillean; en nuestra mano está corregirlos para no perder la mejor de nuestras sonrisas:

  • Alimentación inadecuada. El café, el vino o el té son bebidas que pueden acabar produciendo manchas en nuestros dientes si las consumimos en exceso. También debemos vigilar el consumo de refrescos carbonatados, ya que presentan un alto nivel de ácido que penetra en nuestros dientes dañando el esmalte.
  • Mala higiene bucal. Por supuesto, mantener un buen hábito a diario es vital para tener una sonrisa en perfectas condiciones, no sólo a nivel estético. Aquí puedes comprobar si tu higiene es o no la correcta.
  • Tabaquismo. Entre las sustancias que conforman el tabaco se encuentra el alquitrán, responsable de que los dientes se amarillen y/o adquieran una tonalidad más oscura.
  • Consumo de algunos antibióticos. Determinados fármacos pueden acarrear un problema secundario en nuestros dientes. Éste es el caso de la tetraciclina, un compuesto presente en varios medicamentos que puede provocar manchas horizontales de color grisáceo o marrón en los dientes de los pacientes que la consumen.

Por lo tanto, si quieres mejorar la blancura de tu dentadura, debes comenzar a corregir estos hábitos inadecuados, además puedes completar la acción con un tratamiento estético que te ayude a lograr tu tono ideal. Eso sí, en el caso de que tu cambio de color se produzca por un desgaste de tu esmalte no debes usar métodos blanqueantes ni cepillarte los dientes fuertemente, ya que la dentina se encontrará demasiado expuesta a ser dañada. Para ello, lo recomendable es que acudas a un profesional y utilices dentífricos diseñados especialmente para reparar y proteger las zonas más sensibles de tu dentadura.
 
Fuente: vivirmasymejor.elmundo.es
 
 
El mejor tratamiento es la prevención, pide cita con nosotros en Deltadent y te haremos una revisión completa de manera gratuita.
pie-de-entradas


Las tecnologías más avanzada en

Nuestra Clínica DeltaDent


En Deltadent somos ocho profesionales expertos en todas las áreas de la odontología, dirigidos por tu dentista de confianza en Madrid: el Dr. Alberto Meriñán Sebastián, reconocido odontólogo a nivel internacional.

Más información sobre nuestra Clínica
ESPECIALIDADESFINANCIACIÓNPROMOCIONESI+DBLOG

LLÁMANOS

91 344 03 80



PIDE CITA

639 457 816



Síguenos en

Redes Sociales



SUBIR

© Deltadent 2019. Todos los derechos reservados.